miércoles, 31 de marzo de 2010

EL AUTO DE REYES MAGOS EN CABEZO DE TORRES.









EL AUTO DE REYES MAGOS EN CABEZO DE TORRES.


Desde el siglo XVII, en el mes de enero, se representa en la Huerta de Murcia el “Auto de los Reyes Magos”. Ha llegado a representarse en más de 30 pedanías, aunque la tradición se fue perdiendo durante la segunda mitad de siglo XX. Hoy lo representan unos pocos grupos que han conseguido mantener viva esta tradición.

El origen de los textos se basa principalmente en tres fuentes:
1º En un fragmento de 147 versos, escritos entre los siglos XII y XIII, descubierto en Toledo en 1785, y del que Menéndez Pidal hizo una magnífica edición en 1.900.
2º En 1785 se publica en Málaga, “La Infancia de Jesu-Christo”, escrito por el colegial teólogo del sacro Monte de Granada, D. Gaspar Fernández y Ávila.
3º Un manuscrito anónimo, posiblemente anterior al libro de Fernández y Ávila, encuadernado en pergamino, titulado “La fiesta de los Reyes” vulgarizada en Zarandona y que se encuentra en el Archivo Municipal de Murcia.

Las representaciones de “Los Reyes Magos” tuvieron en Cabezo de Torres un auge extraordinario. Nadie recuerda la primera vez que se puso en escena esta representación navideña en nuestra pedanía. Lo que sí saben todos es que el número de curiosos que acudía a ver estas representaciones a finales del siglo XIX eran muchísimos. Y la fama y el prestigio de los actores traspasaban los límites de la localidad.

En el libro “Escenas Murcianas” escrito en 1884 por Andrés Blanco García, en donde el autor hablando de la popularidad de las fiestas de Epifanía en diversos lugares de la provincia dice: “… apenas se encuentra un partido en la huerta de Murcia donde no se celebre la función de los Reyes… Pero donde la fiesta alcanzó su verdadera esplendidez fue en Cabezo de Torres, y esta superioridad indiscutible ha contribuido a que sus habitantes se envanezcan siempre que se trata de este asunto, en el cual ponen sus cinco sentidos, para darle todo lo que exige y requiere la representación…”

En Cabezo de Torres, el encuentro de los Reyes, que venían a caballo desde diferentes lugares, se hacía al rayar el alba en la Rambla del Carmen. De allí acompañados por decenas de curiosos se trasladaban a la tienda de la Cruz en donde tenía lugar la entrevista con Herodes. Y por último se terminaba en la Plaza de la Iglesia en donde algunas escenas se hacían desde el balcón de la casa parroquial.

El auto está recogido en libretos manuscritos, con variantes según la pedanía, que han pasado de generación en generación, copiándose en repetidas ocasiones con diferentes modificaciones, pues con frecuencia se han hecho supresiones, sustituciones y adiciones, a veces totalmente pintorescas. La forma métrica predominante es el romance octosílabo, y el lenguaje en que se hace hablar a los pastores, Jusepe y Rebeca es un español vulgar, con evidente exageraciones, identificándose a veces con el panocho murciano. El texto empleado en las representaciones de Cabezo de Torres contenía alguna variante, como escribe Eusebio Aranda en “Teatro medieval en un pueblo murciano”, “…en los Reyes de Cabezo de Torres se añadía el episodio de la Degollación de los Inocentes”.

Antiguamente la representación estaba a cargo de las Cofradías de Ánimas, después la fueron asumiendo comisiones de fiestas, asociaciones de vecinos, grupos folclóricos y grupos reunidos con la única finalidad de mantener esta tradición en el pueblo. Estas representaciones empezaron a perderse en 1965, aunque esporádicamente se siguieron representando. Así en los años 80-90 del pasado siglo lo puso en escena la “Peña Huertana El Cántaro”. En los últimos años se ha representado varias veces, solicitado por las Comisiones de Fiestas o la Junta Municipal, en el Auditorio y Centro Municipal de Cabezo de Torres por aficionados de otras pedanías.




Juan Vivancos Antón
Cronista Oficial de Cabezo de Torrres.

La fotografía fue publicada en 1975 en el libro "Cabezo de Torres apuntes para una historia" escrito por D. Teodoro Rojo Calvo

viernes, 26 de marzo de 2010

EL NOMBRAMIENTO DE ALONSO YAÑEZ FAJARDO COMO ADELANTADO DEL REYNO DE MURCIA.




EL NOMBRAMIENTO DE ALONSO YAÑEZ FAJARDO COMO ADELANTADO DEL REYNO DE MURCIA.


El pasado día 7 de febrero en el Salón de Plenos del Ayuntamiento de esta Villa de Molina de Segura, tuvo lugar el acto de presentación del “Libro Becerro de la Casa y Estado de los Vélez”, presidido por el consejero de Educación y Cultura, Juan Ramón Medina que estuvo acompañado de la duquesa de Medina Sidonia, Luisa Isabel Álvarez de Toledo, y del alcalde del municipio, Eduardo Contreras. Se contó además con la presencia de los autores y de los editores Francisco Reyes Marsilla de Pascual y Domingo Beltrán.

El “Libro Becerro de la Casa y Estado de los Vélez” fue redactado en 1635 por orden del V Marqués de los Vélez, Pedro Fajardo Pimentel, y es un resumen de los derechos históricos de los marqueses sobre las villas de su estado, así como de la hacienda y administración marquesal.

Gracias a la invitación que me envió el Cronista Oficial de la Villa de Molina de Segura D. Antonio de los Reyes, pude asistir a este importante acto. A su conclusión fui obsequiado con una valiosa reproducción del libro original. Además, también recibí un segundo libro. Éste, editado por la Fundación Séneca el Ayuntamiento de Molina de Segura, con la trascripción y las notas oportunas realizadas por los autores.

Repasando el segundo libro citado, en su página 114 podemos leer:

“El señor don Alonso Yañez Fajardo, primero deste nombre fue muy belicoso cavallero y en este reyno de Murçia, por ser frontera de Granada y Aragón, hiço ynsignes demostraçiones de su valor y persona y alcanço grandes victorias, principalmente la memorable del puerto de la Olibera, donde don Farax Aven Ruan, caudillo de la casa de Granada, llevo mill y quinientos hombres de a cavallo, con quien corrio todo el campo de Cartagena y saliendo señor Alonso Yañez Fajardo con el pendon deMurçia y quatroçientos ginetes y algunos peones, los devarato, vençio y mato mucha gente y trajo muchos cautivos a Murçia, y en las guerras que tuvo el rey don Juan el primero contra Portugal llamo y llevo consigo a este cavallero, y estando en la Puebla de Montalban, a siete de noviembre de mill tresçientos y ochenta y tres, le hiço adelantado mayor deste reyno de Murçia (aunque el (8) padre Huelamo diçe que fue quien le hiço esta merced fue su hijo el rey don Enrique terçero, año de mill tresçientos y noventa)…”
(8) En el escrito original, al margen izquierdo, con letra de la época: Huelamo en La vida de San Gines.

En la lectura de este párrafo me llamó poderosamente la atención la duda recogida por el escribiente del “Libro Becerro de la Casa y Estado de los Vélez” , sobre qué rey y en qué año en concreto se nombró a D. Alonso Yañez Fajardo adelantado mayor del reyno de Murcia. Y sobre este particular me puse a investigar en un intento de despejar esta incógnita de la manera más rigurosa posible y que ésta fuese mi modesta contribución en este III Congreso de la Asociación de Cronistas Oficiales de la Región de Murcia, que celebramos en Molina de Segura, y que coincidiendo con el V Centenario del Marquesado de los Vélez se ha apostado decididamente por el tema de “Los Fajardo”.
Durante muchos días consulté en muy diversos medios, archivos y documentos. Mi sorpresa fue grande cuando descubrí que no sólo no podía encontrar una solución satisfactoria a estas incógnitas. Al contrario, alguno de los documentos consultados añadían nuevas fechas, e incluso salió algún otro nombre del rey en cuestión. Así las cosas, no niego que pensé en desistir de mi empeño por la proximidad de la fecha de celebración del III Congreso.

Pero la suerte a veces se alía con quienes investigamos, y la respuesta la encontré el libro “Discursos Históricos de la Muy Noble y Muy Leal Ciudad de Murcia y su Reino” terminado de escribir en el año 1614 por el Licenciado Francisco Cascales y publicado en 1621, aunque la edición que ha llegado a mis manos es la tercera publicada por Miguel Tornel y Olmos en el año 1874.

Concretamente en el Discurso Octavo correspondiente al Reinando D. Juan el Primero, en el capítulo VII, P.177 y 178 podemos leer.
“El rey D. Juan, sabidas las nuevas de lo que en Lisboa pasaba, fue á gran priesa para Portugal, con algunos caballeros y hombres darmas, y entre ellos llevaba consigo á Alonso Yañez Fajardo, que le había hecho salir de Murcia para servirse de él en esta jornada. Y estando en la Puebla de Montalvan, tuvo consejo si entraría ó no en Portugal, antes que se moviese más escándalo en él. Y aunque hubo muchos de contrario voto, se determinó de partir á la ciudad de la Guardia para meterse a Portugal; y antes que se partiese, echando de ver los muchos y buenos servicios de Alonso Yañez Fajardo, y cuan mal quisto estaba en Murcia, y cuan viejo D. Juan Manuel, conde de Carrion, proveyó por su adelantado mayor á Alfonso Yañez Fajardo, que presente estaba; y proveído siguió su camino, dejando despachada la provisión de este adelantamiento en esta forma,
D. Juan, por la gracia de Dios, rey de Castilla, de León, de Portugal, de Toledo, de Galicia, de Sevilla, de Córdoba, de Murcia, de Jaén, del Algarbe, de Algecira y señor de Lara y de Vizcaya, y de Molina. Al Concejo, y caballeros, y escuderos, y oficiales y hombres buenos de la noble ciudad de Murcia, y á todos los Concejos y alcaldes, jurados, jueces, justicias, merinos, alguaciles y otros oficiales cualesquier de todas las ciudades, villas y lugres del reino de la dicha ciudad que agora son ó serán de aquí adelante, y á cualquier ó á cualesquier de vos que esta nuestra carta viéreles, ó el traslado de ella, signando de escribano público, sacando con autoridad de juez ó de alcalde, salud y gracia. Sabed que nos tenemos por bien, y es nuestra merced que Alfonso Yañez Fajardo, nuestro vasallo, sea de aquí adelante nuestro adelantado mayor en el dicho reino de Murcia; por cuanto entendemos que es tal que guardará nuestro servicio, y el bien y honra y guarda de toda esa tierra. Por lo cual os mandamos que hayáis de aquí en adelante por nuestro adelantado mayor del dicho reino al dicho Alfonso Yañez Fajardo, y uséis con él, y con el adelantado, y adelantados y alcaldes que él por sí pusiere en el dicho oficio del adelantamiento, y que venga á sus emplazamientos y á sus llamamientos, cuando os enviare á llamar o emplazar; y que obedezcáis sus mandamientos, y los cumpláis en las cosas que pertenecieren a dicho oficio; y que le acudáis y hagáis acudir con todas las rentas y derechos, yantares, y penas, y calumnias y aventuras que al dicho oficio pertenecen, y pertenecer deben en cualquier manera bien y cumplidamente de forma que no falte por cumplir cosa alguna, según que mejor y más cumplidamente usastes y acudistes con todas las cosas sobredichas, y con cada una de ellas á los otros adelantados mayores que fueron en el dicho reino de Murcia en los tiempos pasados, y en tiempo del rey D. Alonso nuestro aguelo, y el rey D. Enrique nuestro padre, que Dios perdone, y en el nuestro, hasta aquí. Y los unos y los otros no hagáis otra cosa en ninguna manera, so pena de nuestra merced, y de dos mil maravedís á cada uno para la nuestra cámara: y demás de esto, sino quisieredes hacerlo, y cumplir así, por esta nuestra carta mandamos al que os la mostrare, ó el traslado de ella signado, como dicho es que os emplace que parezcáis ante nos vos los dichos Concejos, por vuestros procuradores, y los oficiales por vos mismos, desde el día que os emplazare hasta quince días primeros siguientes, so la dicha pena á cada uno, á decir por cual razón no cumplís nuestro mandato. Y de cómo esta nuestra carta os fuere mostrada, y los unos y los otros la cumplieredes, mandamos so la dicha pena a cualquier escribano público, que para esto fuere llamado, que dé luego al que os la mostrare testimonio signado porque nos sepamos como cumplís nuestro mandato. Y no dejéis, ni dejen de hacer por el ordenamiento que el Rey nuestro padre, que Dios perdone, hizo en las cortes, el cual nos confirmamos en que se contiene que las cartas nuestras que fueren selladas con nuestro sello de la Puridad, sean obedecidas y no cumplidas. Dada en la Puebla de Montalvan diez y siete días de noviembre, era de 1421 años.-Nos el Rey”.

Trajo también, continúa el relato de este VII capítulo el Licenciado Francisco Cascales, el adelantado Alonso Yañez Fajardo, juntamente con su provisión, una carta del Rey, por la cual pide ciertos maravedís prestados a los vecinos de Murcia que en ella nombraremos; y lo mismo hizo el Rey con los vecinos principales, y ricos de otras ciudades, para socorrer la gente que tan aprisa convocaba para la entrada de Portugal que se sospechaba claro no podía ser sin guerra. (a continuación transcribe la carta que concluye así:) .... “Dada en la Puebla de Montalvan á vente y cuatro días de noviembre, era de mil y cuatrocientos y veinte años.- Nos el rey”. Esto es una semana después de su nombramiento.

También es muy interesante el siguiente capítulo (VIII, P.179-180) por que en él se recoge una de las primeras disposiciones tomadas por Alonso Yañez Fajardo a su llegada a Murcia, como fue el nombramiento de su teniente en la persona de su sobrino Pero Gomez Davalos. En este texto, también muy detallado por el Licenciado Francisco Cascales, Alonso Yañez Fajardo vuelve a citar a su Rey como nieto del rey D. Alfonso e hijo del rey D. Enrique: esto es Juan I.

El nombramiento realizado por Alonso Yañez en favor de su sobrino concluye así: “ … Y como yo, sobre todo lo que he dicho es, le doy todo mi poder cumplido para usar el dicho oficio del dicho adelantamiento tan bastante como yo lo he por la dicha carta del dicho señor Rey; y porque dello seais ciertos le dí est mi carta sellada con mi sello en que escribí mi nombre. Fecha doce días de diciembre, era de 1421 años”.

En el Capítulo XVI y último del Discurso Octavo correspondiente al Reinando D. Juan el Primero, entre otras cosas Cascales nos cuenta el fallecimiento de este monarca:
“…entonces apareció en el Concejo Lope Ruíz Davalos, acabado de llegar de la Corte, donde había ido con Alfonso Yañez Fajardo, Adelantado mayor del Reyno de Murcia, y dixo; que hallandose él, y el dicho Adelatado cerca de Iuste, toparon un Cavallero del Rey, y aparando al Adelatado, le dixo en puridad, por nuevas ciertas, como el Rey Don Juan era muerto de una caída, que dio de un caballo.(…) Y sucedió esta desgraciada muerte en este año (1390) á nueve de Octubre, siendo de treinta y dos años, y su cuerpo fue enterado en la Santa Iglesia de Toledo, en la Capilla de los Reyes, donde estaban sepultados su padre, y madre.
Antes de entrar en Murcia el Adelantado Alonso Yañez de Fajardo, fue á verse con el Marqués de Villena, para que con el aviso de esta nueva, guardase con cuidado sus tierras de escandalos, y movimientos, y luego dio la buelta a Murcia, donde halló asi los vecinos de esta Ciudad, como los demas circunvecinos, ocupados en las obsequias Reales, con grandes lutos de vestidos negros, generalmente hombres, y mugeres, según uso nuestro, desde la muerte de Hispan, en que comenzaron á usar mantos negros por luto las mujeres, en vez de los lutos blancos que usaban antes”.

Así pues, parece más que evidente por estos documentos, y otros varios de la misma fuente, que tanto el escribiente de D. Pedro Fajardo Pimentel, como el Padre Huelamo erraron en sus apreciaciones, tal vez debido a que la información la obtuvieron por transmisión oral, dándola por buena sin la debida comprobación con documento alguno. Sobre este particular, la actual Marquesa de los Vélez, doña Luisa Isabel Álvarez de Toledo y Maura, en el prólogo del libro de los “Estudios Críticos y Trascripción del Libro Becerro de la Casa y Estado de los Vélez”, P.15, escribe: “Estos breves relatos no suelen atenerse a la realidad histórica. Misión del autor es favorecer a la estirpe; se disimulan defectos y maldades, resaltando el acierto y bondades de los biografiados, a más de magnificar sus victorias y la importancia de los cargos que ejercieron, aun siendo objetivamente modestos o de salón…”

Sin embargo los escritos del Licenciado Francisco Cascales en su libro “Discursos Históricos de la Muy Noble y Muy Leal Ciudad de Murcia y su Reino” coetáneo al “Libro Becerro de la Casa y Estado de los Vélez”, por la gran cantidad de detalles: nombres, fechas… parece que Cascales tiene delante de sí los documentos originales, pudiéndose sólo así entender la minuciosidad con que describe los acontecimientos.

Todo lo anteriormente expuesto me hace reafirmarme en mi convicción de que: D. Alonso Yañez Fajardo fue nombrado Adelantado Mayor del Reino de Murcia por el rey Juan I, en la Puebla de Montalvan el día diecisiete de noviembre de 1421.




Juan Vivancos Antón
Cronista Oficial de Cabezo de Torres


Artículo incluido en el libro "Los Fajardo y el Marqués de los Vélez" que contiene las actas del III Congreso de Cronistas Oficiales de la Región de Murcia celebrado en Molina de Segura en 2007.
Pag. 97-104

jueves, 25 de marzo de 2010

PRIMER ANIVERSARIO DE LA MUERTE DE D. DOMINGO SANDOVAL SABATER.





PRIMER ANIVERSARIO DE LA MUERTE DE
D. DOMINGO SANDOVAL SABATER.

D. Domingo Sandoval Sabater (Cabezo de Torres, 14 de Julio de 1933 – 18 de Julio de 2008 en Cabezo de Torres) fue Presidente de la Agrupación Musical Juvenil de Cabezo de Torres desde su fundación en el año 1982 hasta el día de su muerte.
Domingo era el segundo de ocho hermanos. Un niño ingenioso que aprovechaba cualquier ocasión para demostrar sus dotes artísticas en un entorno familiar donde había un marcado ambiente cultural. Su abuelo materno, Marcos, era un buen actor de teatro aficionado que también dirigía representaciones teatrales. Su tío Gregorio cantaba en público canción lírica y sus padres eran amantes de la zarzuela, el teatro y el cine.
A los once años se trasladó junto con su familia a vivir a Las Torres de Cotillas. A esa edad ya leía obras de teatro y le gustaba la música clásica. Solía ir al cine, a pesar de que vivía en el campo, muy lejos del pueblo. Domingo tenía que sobreponerse al miedo que pasaba al regresar a casa andando, por la noche a través de caminos solitarios desde los cines de Las Torres de Cotillas o de Alcantarilla.
Con sólo doce años se metió en una compañía amateur de teatro, al tiempo que cursaba sus estudios. Dos años después hizo su primera interpretación, con el papel de San Juan, en la obra “La Pasión”, donde demostró sus dotes de actor. Surgieron más obras de teatro, siendo reconocido su trabajo, de forma positiva, por los entendidos en la materia de su época.
Cuando sus padres regresaron a Cabezo de Torres, Domingo formó una compañía teatral. Representaban sus obras en el desaparecido Cine Sabater. Pusieron en escena obras de Joaquín Dicenta, Arniches y Jacinto Benavente entre otras muchas. Domingo era un actor que dominaba tanto el arte dramático como el cómico así que interpretó algunas piezas cómicas como “Las cosas de Gómez” y algún sainete costumbrista murciano como fue “Cá presona pá su ese”. Para ver estas representaciones el público llenaba el cine, quedando mucha gente de pie en los pasillos. Además interpretó todos los personajes del Auto de los Reyes Magos, desde el centurión hasta el Rey Herodes.
Junto a la actriz Marita Abellán interpretó la obra de teatro “La Mordaza”, de Alfonso Sastre, que fue representada en varios municipios de la provincia de Murcia, destacando en los periódicos de aquella época como excelentes actores.
Dirigió a varias generaciones de jóvenes aficionados al teatro, obteniendo grandes éxitos.
Fue miembro del Orfeón Palestrina de Cabezo de Torres, que dirigió el sacerdote D. Fulgencio Fernández Gil. Con esta agrupación coral actuó por diversos municipios y pedanías de la Región de Murcia y obtuvieron el Primer Premio en la Categoría de Pequeños Conjuntos y el Quinto Premio en la Categoría de Grandes Coros en su participación en el Concurso de Habaneras de Torrevieja del año 1956.
En 1.982 Domingo, junto con otros vecinos, encabezados por el salesiano D. Salvador Olivella Urpí, fundó y presidió la Agrupación Musical Juvenil de Cabezo de Torres, cumpliendo su deseo de dar una oportunidad única, al enseñar música a los chavales de la pedanía y limítrofes.
Su voz grave y elegante regaló a nuestros oídos con sus interpretaciones en la Coral de la Agrupación.
Su extensa colaboración al desarrollo de la cultura en nuestra pedanía tuvo su reconocimiento cuando le fue impuesto su nombre al salón de actos del Auditorio y Centro Municipal de Cabezo de Torres en donde tiene su sede actualmente la Agrupación Musical Juvenil de Cabezo de Torres.
Detrás de su semblante serio Domingo era una persona sensible, culta, inteligente, alegre y carismática, que tenía la modestia de los hombres sabios. Siempre estaba detrás, literalmente, en los desfiles de la Banda, en los festivales de los que volvía con valiosos trofeos, en los conciertos, en las audiciones de los alumnos de la escuela de música. Siempre atento, velando por los intereses de sus jóvenes.
La familia fue el centro de la vida de D. Domingo Sandoval Sabater. En Junio de 1965 contrajo matrimonio con Dña. Isabel Molina Mira. Tuvieron tres hijos: María Isabel, Josefina y Francisco.
Ahora, cuando se cumple el primer aniversario de la muerte de D. Domingo, la gente de Cabezo de Torres le recordamos con especial cariño y acompañamos a su familia en su dolor.



Juan Vivancos Antón
CRONISTA OFICIAL DE CABEZO DE TORRES


Este artículo sobre D. Domingo debió de publicarse en el diario La Opinión el 27 de julio de 2009, pero por un error se publico el de "La cuna del carnaval en la Región de Murcia" que ya había sido publicado dos años antes.

AHORA, A POR EL CRISTO DE MONTEAGUDO




AHORA, A POR EL CRISTO DE MONTEAGUDO.

Ahora le ha llegado el turno al Cristo de Monteagudo. Lo quieren eliminar, y esto pese que a primera vista suena a que un grupo de abogados intenta hacerse su buena publicidad, no debemos subestimar el grado de estupidez que en los humanos llega a lo ilimitado.
Si esta idea está siendo defendida por unos letrados sin duda alguna puede que sea respaldada por algún juez que pretenda ser progresista y políticamente correcto, y que además desee obtener las simpatías y el reconocimiento del poder establecido. A partir de ahí a saber hasta donde puede llegar la pelota a la que alguien dio un puntapié sin saber muy bien el por qué.
El siguiente paso será retirar las cruces de los caminos públicos, como las que encontramos en el Camino de Santiago. Luego se retirarán todas las pinturas, esculturas y documentos de carácter religioso de todos los museos públicos. Se cambiará el nombre de las calles que suene a religión: la cruz, Salzillo… se cambiaran los nombres de los colegios públicos: Ntra. Sra. de las Lágrimas, Ntra. Sra. del Rosario… En las universidades públicas se eliminará del arte y la historia todo aquello que lleve connotaciones religiosas. Los organismos oficiales no podrán publicitar ni defender todo aquello que huela a religión, como Años Jubilar o Año Santo. Se prohibirá llevar una cruz al cuello en lugares comunes de uso público. Así hasta borrar definitivamente de nuestra vida y nuestra memoria todo aquello relacionado con la religión.
En cambio se celebrará la creación de mezquitas y madrazas, y se defenderá el uso del burka, porque seremos progresistas y políticamente correctos dirigidos por una banda de analfabetos que se mirarán el ombligo satisfechos de sí mismos y creyéndose el centro de mundo y que además vivirán espléndidamente gracias a nuestros impuestos.
Antes yo solía pensar que íbamos a dejar a nuestros hijos un mundo mejor que el que nosotros nos encontramos, pero ahora ya no estoy tan seguro.


Juan Vivancos Antón
Cabezo de Torres


Artículo publicado en el diario La Verdad el 21 de febrero de 2010

martes, 23 de marzo de 2010

EL ESCULTOR FRANCISCO TOLEDO SÁNCHEZ




EL ESCULTOR HIPERREALISTA, FRANCISCO TOLEDO SÁNCHEZ (1928-2004)


Francisco Toledo fue un maestro insuperable del Hiperrealismo, siendo uno de sus máximos representantes. Se trata de un estilo neofigurativo, en donde el realismo llega a unos límites extraordinarios.
Francisco Toledo Sánchez nace en Cabezo de Torres en el año 1928. Hijo de un humilde agricultor aprende sus primeros conocimientos de dibujo asistiendo los sábados a la escuela del grupo escolar del citado pueblo.
A los diez años ingresó en la Sociedad Económica de Amigos del País donde aprende las técnicas artísticas con Clemente Cantos y Luís Garay.
A los trece años entró en el taller del escultor Juan González Moreno. Posteriormente trabajó algún tiempo en modelado y talla con los escultores e imagineros, seguidores de la escuela de Salzillo, José Sánchez Lozano y Antonio Carrión Valverde.
Asistió a las clases de dibujo natural en el Hogar del Artista y las de modelado y dibujo en la Escuela de Artes y Oficios.
En el año 1947 obtiene el primer premio de escultura para noveles en la exposición organizada por el Ayuntamiento de Murcia. Dos años más tarde logra el primer premio en la exposición regional.
A los diecisiete años obtiene una beca de escultura de la Diputación Provincial de Murcia para cursar estudios en la Escuela de Bellas Artes de San Fernando de Madrid.
En el año 1954 realizó una escultura monumental en piedra para ornamental el Pantano del Cenajo.
Estuvo en Roma durante los años 1960-64 pensionado por el Ministerio de Asuntos Exteriores. En Italia le produjo un gran impacto las obras expresionistas de Donatello, pero sobre todo el influjo más poderoso le viene de los artistas contemporáneos Giacomo Manzu y Mario Marini.
De allí pasó a Paris donde quedó subyugado por la obra artística del impresionismo y del postimpresionismo francés.
A su regreso de sus viajes por Europa y América logra grandes triunfos:
Segunda Medalla en la Exposición Nacional de 1957.
Profesor Interino de Modelado y Vaciado en la Escuela de Artes Aplicadas y Oficios Artísticos de Oviedo.
En 1965 obtuvo la condecoración de la Bienal Internacional de Alejandría.
Primera Medalla en la Exposición Nacional de Escultura de 1966. Premio Salzillo de Escultura de ese mismo año. Y también “Laurel de Murcia”.
En 1967 es nombrado hijo predilecto de Cabezo de Torres.
En 1974 fue nombrado Catedrático de Modelado y Composición de la Escuela Superior de Bellas Artes de San Fernando de Henares, actual Facultad de Bellas Artes. Posteriormente fue nombrado Jefe de Departamento de Escultura.
Premio “Tomás Francisco Prieto”, de la Fábrica Nacional de Moneda y Timbre en 1973.
Primera Medalla de Plata de Escultura en el Círculo de Bellas artes de Madrid en 1977.
Donde más brilla como escultor Francisco Toledo es en su obra escultórica monumental: El monumento al aviador caído en San Javier. El monumento al inventor de autogiro, don Juan de la Cierva Codorniu, en Murcia. Monumento a Alfonso X el Sabio en Toledo. Monumento al escritor Ramón María del Valle Inclán en Madrid. Todos ellos realizados en la década de los setenta, en su material preferido bronce.
Sus obras están representadas en el Museo de Arte Contemporáneo de Madrid, Museo Provincial de Murcia, y en el Museo Palacio Piñares de Santander.
Para la iglesia de su pueblo natal, Cabezo de Torres, realizó una imagen tallada en madera policromada de San Juan. Esta imagen pertenece a la colección de la Comunidad Autónoma de Murcia.
En 1965 modela un busto de unos de los hijos más preclaros de Cabezo de Torres, don José Rubio Gomaríz, más tarde fundido en bronce, de enorme parecido físico y de gran realismo y expresión. Se encuentra instalado en el Jardín de la Constitución de Cabezo de Torres.
Francisco Toledo Sánchez falleció en Madrid el 17 de noviembre de 2004.
La Junta Municipal de Cabezo de Torres, a petición de su cronista, va a poner su nombre a una calle de esta pedanía en señal constante de reconocimiento.




Juan Vivancos Antón
Cronista Oficial de Cabezo de Torres



Artículo publicado en La Opinión el día 25 de mayo de 2008

DOS RECTORES PARA LA UNIVERSIDAD DE MURCIA




DOS RECTORES PARA LA UNIVERSIDAD DE MURCIA.

Cabezo de Torres, a día de hoy, es la única localidad que ha dado dos Rectores Magníficos a la Universidad de Murcia (UMU).
El primero fue D. Francisco Sabater García (1975-1981), Catedrático de Fisiología Vegetal, maestro de buena parte de los científicos murcianos de varias generaciones, en Francisco Sabater recayó la complicada tarea de dirigir los destinos de la UMU durante la Transición Democrática. Había heredado una Universidad anclada en el pasado, fuertemente endogámica y con un secular estancamiento, tanto en lo referente a titulaciones como en número de alumnos y profesores.
A su talante dialogante y conciliador se deben en buena parte las bases de una transición decidida desde la Universidad que heredaba hacia una Universidad mayor y más competitiva que comenzó a emerger con pujanza a partir de finales de los años 70.
Durante su etapa como rector se crean las Escuelas de Empresariales y la Politécnica de Cartagena. Se pone en funcionamiento Ingeniería Técnica Naval, Filosofía y Ciencias de la Educación y se crea la Escuela Universitaria Politécnica de Albacete perteneciente entonces al distrito de Murcia-. También se crean nuevos servicios, como el Centro de Proceso de Datos, y se amplía la Biblioteca Universitaria. Auspicia, por otra parte, el más ambicioso plan acometido en muchos años: el anteproyecto de lo que sería el Campus Universitario de Espinardo.
El crecimiento de la Universidad de Murcia durante su mandato, aunque aún lejos de las cotas que alcanzaría en los años siguientes, comienza a tomar apogeo: en cuatro años casi se duplica el número de alumnos y crece de manera considerable el de profesores, al tiempo que se incrementa notablemente la oferta educativa en once nuevas titulaciones o especialidades y se producían, al igual que en el resto del país, esperanzadores cambios cualitativos en el panorama universitario, como la participación de alumnos, por primera vez en la historia de la Universidad, en los órganos de Gobierno universitarios.
Al Rector Magnífico D. Francisco Sabater García se le recuerda en su pueblo natal, entre otras cosas, gracias a que el Instituto de Educación Secundaria, que ahora cumple su X aniversario y que lleva su nombre.
Su figura ha quedado ligada al Campus que él ayudo a crear con el "Paseo Profesor Francisco Sabater".
Por otra parte también está la Asociación Universitaria Rector Sabater del Aula de Mayores de la Universidad de Murcia, “ARSUMAR” que entre Alumnos del Aula de Mayores y los Socios suman casi quinientos. El requisito para ingresar tanto en el Aula como en la Asociación, es el de tener cincuenta años cumplidos.
El segundo Rector Magnifico que Cabezo de Torres ha dado a la Universidad de Murcia es D. José Ballesta Germán que nació en julio de 1958 cuando su padre, el médico D. Ceferino Ballesta, vivía y ejercía en esta pedanía.
Rector de la Universidad, durante dos mandatos, desde abril de 1998 hasta abril de 2006, Ballesta es Doctor en Medicina y Cirugía y Catedrático de Biología Celular de la Facultad de Medicina de la Universidad de Murcia.
Entre otros premios y distinciones otorgados a Ballesta podemos citar: Premio de Investigación de la Fundación Ramón Areces. - Premio de Investigación de la Fundación SERONO. Académico de número de la Real Academia de Medicina y Cirugía de Murcia. Académico correspondiente de la Real Academia Nacional de Medicina. Gran Cruz al Mérito Aeronáutico con distintivo otorgada por Real Decreto 581/2002 de 14 de junio. Cruz de Caballero de la Orden al Mérito de la República de Polonia (16-10-2002).
José Ballesta Germán fue elegido Diputado del grupo Parlamentario Popular en la Asamblea Regional en mayo de 2007 y es Consejero de Obras Públicas, Vivienda y Transportes desde julio de ese mismo año.



Juan Vivancos Antón
CRONISTA OFICIAL DE CABEZO DE TORRES

Este artículo fue publicado en el diario La Opinión el 21 de septiembre de 2008

lunes, 22 de marzo de 2010

CARNAVAL DE CABEZO DE TORRES, 130 AÑOS DE HISTORIA.





CARNAVAL DE CABEZO DE TORRES, 130 AÑOS DE HISTORIA.

Una de las características propias que mejor definen a Cabezo de Torres y a sus gentes es su Carnaval. Los orígenes de esta fiesta, declarada de Interés Turístico Regional, se fechan hacia el año 1.878, cumple pues, en este año de 2008, 130 años de historia. A finales del S. XIX los habitantes estas tierras ya festejaban la proximidad de la cuaresma con disfraces y máscaras.
Por aquel entonces el carnaval consistía en la salida a la calle de las “máscaras”.
Nuestros antepasados, la gente más humilde, vestidos con ropa vieja, o del sexo opuesto, con la cara oculta tras un trapo con agujeros para poder ver, paseaban individualmente o en pequeños grupos por las principales calles de la localidad. Las máscaras llevaban paja molida y polvos de talco, para verterlos sobre las vestiduras de aquellos con quienes se cruzaban. Seguidamente les limpiaban con unos golpes propinados con un “esposador del polvo” o con un cepillo, haciendo grandes aspavientos. Eran las bromas que se gastaban a los vecinos e incluso a los foráneos que se acercaban ávidos de curiosidad por contemplar lo que aquí acontecía y que más tarde, ya en sus lugares de origen, contaban a sus familiares y amigos que a su vez hacían por venir al día siguiente.
“Los mozos de Cabezo, escribía en 1975 D. Teodoro Rojo, han gustado siempre de los disfraces. Cualquier tiempo era bueno para disfrazarse. No hacía falta esperar la llegada de los tradicionales días del carnaval.
Con motivo de los Inocentes, cada 28 de diciembre, se disfrazaban algunos de los Auroros para pedir por las casas unas limosnas para las Ánimas. Era una tradición que venía de muy antiguo.
Cuatro cosas eran esenciales a los disfraces de los “inocentes”. Que el disfraz tuviese vivos colores. Un gorro, cuanto más llamativo mejor. Una escoba. Y una bolsa para recoger las limosnas, que, ordinariamente, llevaba uno de ellos.
Los disfrazados, hacía cabriolas, amenazaban a la gente con las escobas para que les diesen limosnas, asaltaban las casas hasta conseguir un buen donativo, etc. El pueblo seguía con curiosidad la marcha de estos “inocentes” disfrazados, y dado el buen humor reinante, dicen los viejos que se conseguía mucho dinero para decir misas por las Ánimas.
Pero no hacía falta que los días fueran señalados para que los del Cabezo de vistieran de máscaras. A finales de siglo pasado y principios del actual era muy común ver máscaras un día cualquiera.
Los rasgos de humor y de ingenio solían brotar espontáneamente en estas ocasiones”.
A principio del siglo XX D. José Sabater Ortega, más conocido en nuestro pueblo por “el Cano de la Harinilla”, en su oficio de carretero iba con frecuencia a Torrevieja para traer sal para el ganado. Allí presenció una murga y una comparsa, manifestaciones traídas por los marinos desde Brasil y Cuba. A José le llamó la atención la uniformidad de la indumentaria que lucían, así como la crítica que reflejan en la letrilla de sus coplas, en donde recogían los sucesos más relevantes del año, todo ello acompañado de tonalidades musicales fáciles y pegadizas como el pasodoble.
José regresó a Cabezo de Torres entusiasmado con todo lo que había presenciado y lo puso en conocimiento de sus amigos más íntimos, comentándolo con el salero, que los que le han conocido y tratado, dicen que ponía en cualquier cosa que despertara en él su atención. Aquellos amigos eran: Mariano y Francisco “el Casildo”, Pepe Ramón “del Cine”, Salvador “de la Borrega”, Gregorio, Pepe y Juan “Mellaos”, Pepe “de Joaquín”, Paco “el Lanas”.
Se ponen de acuerdo y componen la primera “Comparsa musical” en el Carnaval del año 1910. Cada uno de los integrantes aportaba un “perrogordo” para la compra de vino y cascaruja, que consumen después de los ensayos, los que hacen en una casa apartada, pues debe de ser secreto el contenido de la comparsa, con el fin de que nadie tenga ni idea de que van a salir. La indumentaria la confeccionan ellos mismos a base de muselinas y papel de seda rizados. Componen la música y la letra, que solía ser crítica y picaresca, la que ejecutan con pitos que ellos se fabrican con cañas y papel de fumar; el bombo lo hicieron con dos arcos de garbillo viejos entrelazados con tablas y forrado de paño rojo chillón. Complementaban la representación con números de títeres, pero en plan broma: como pasar por el alambre, pero este tendido en el suelo y otros ejercicios de características similares que arrancaban las carcajadas de los espectadores. A veces contrataban una banda para que les acompañara en el desfile.
Desde 1910 hasta 1936 van creciendo los grupos participantes en el carnaval de Cabezo de Torres: Felipe “el Cura”, “los Mujeretas” y algunos más. Las comparsas aparecen y desaparecen periódicamente, manteniéndose siempre las máscaras.
Durante la Guerra Civil Española el carnaval perdió bastante, ya que no había ni qué comer y los mozos estaban movilizados.
En 1939, al concluir la contienda bélica, se prohíben expresamente los disfraces, siendo perseguidos por las fuerzas de la Guardia Civil. La prohibición, lejos de disuadir a los vecinos de Cabezo de Torres, les incita a seguir con esta actividad que se intensifica sobre todo en las calles General Torres y Salzillo del barrio de Los Palacios. Los jóvenes salen a la calle vestidos de máscara y cuando hace acto de presencia la Guardia Civil, los disfrazados eran escondidos en el interior de las casas de los vecinos del barrio. Al retirarse la Guardia Civil, la fiesta volvía a salir a la calle.
En el año 1947 los jóvenes componentes de la Banda de Música de Cabezo de Torres, con edades comprendidas entre los 14 a 18 años, y bajo la dirección de D. Vicente Herrero, vuelve a salir a la calle una comparsas musical que se denominaba “Los Enamorados Presumidos” que interpretaban la música compuesta por el propio D. Vicente y con letra de Francisco Mompeán. Los ensayos comenzaban en la semana siguiente al día de Reyes, dos o tres veces por semana, normalmente después del ensayo se hacía convite y baile, con lo que se conseguía evitar las ausencias.
Durante tres o cuatro años se montan algunas comparsas, que previa autorización gubernativa, se presentaban en el Cine Sabater, pagando una entrada módica cuya recaudación iba destinada a beneficencia.
Aburridos por la persecución a que fueron sometidos por las autoridades, en 1952 vuelven a extinguirse las comparsas musicales, quedando las máscaras donde la imaginación no era muy necesaria.
Durante casi dos décadas Las Máscaras se divertían con juegos poco finos y de gusto escaso pues poco a poco van cambiando los polvos de talco y los cepillos por cámaras de bicicleta con las cuales gastaban las bromas más pesadas al emplearlas para dar palos, eso sí, a conocidos y familiares al principio, a todos más tarde, excepto a las mujeres y niños, en lugares siempre apartados del cuartel de la Guardia Civil, normalmente en el barrio de Los Palacios, sobre todo en las calles Salzillo y General Torres.
La indumentaria de Las Máscaras sigue siendo el mismo de antaño, excepto la proliferación de caretas de cartón para cubrir el rostro.
Al mismo tiempo aparecen “los disfraces” realizado con tejidos de más calidad, más elaborados y de buena sastrería, que lucen los niños de familias pudientes. Estos disfraces son paseados orgullosos por sus afortunados propietarios despertando la admiración de todos.
En 1968 se forma el grupo “Los Criticones” formado por gente de la Tercera Edad, al que se fueron sumando hijos y nietos para llegar hasta nuestros días. Esta comparsa fue la primera en introducir mujeres entre sus componentes.
A principios de la década de los años 70, las diferentes “Comisiones de Fiestas Patronales” de Cabezo de Torres son decisivas, pues participan en el Carnaval y continúan haciéndolo en los años siguientes, aumentando el número de grupos y la calidad de los disfraces, la música y las letras por la gran rivalidad existente entre los mismos.
A mitad de la citada década, hemos de mencionar al Centro Juvenil Salesiano, que supervisado por el salesiano D. Alberto Serrano, sus casi 300 socios realizan bailes y concursos de disfraces. También participan en los desfiles.
En 1979 el Centro Juvenil Salesiano forma el grupo “Mala Pata”. Más de ochenta chicos y chicas, disfrazados de piratas con barco incluido, son los primeros en acoplar un equipo de música al no poder pagar el precio de una banda de música.
Con el fin de la dictadura las comparsas vuelven a aparecer con toda su virulencia, llegando a nuestros días en donde desfilan más de 30 de estos grupos integrados por más de 2000 miembros, lo que puede dar una idea de lo que aquí acontece durante los días de carnaval.
Al hablar de Cabezo de Torres y sus Carnavales no se nos puede olvidar recordar a José Rabadán Moreno, más conocido por todos como Pepe “El Mislam”. Su muerte de forma trágica, en el Carnaval de 1982, dejó un vacío en esta fiesta no cubierto al día de hoy de forma individual.
José vivía todo el año por y para el Carnaval, ideando para cada uno de los desfiles el traje más original, elaborado y vistoso que jamás hubiésemos visto en el pueblo, y cosa difícil, lo conseguía año tras año.
En su elaboración, José, siempre empleaba materiales de las más diversas procedencias, de un costo bajo, lo que demuestra que para conseguir un efecto sorprendente y llamativo, lo que se requiere es una gran imaginación y no precisamente un desembolso económico alto. Toda la gente del pueblo esperaba impaciente la llegada del Carnaval con el ansia de descubrir y disfrutar del nuevo disfraz del Mislam.
En los 90 se añadió otro día de carnaval, el sábado siguiente, quedando en la actualidad cuatro días de desfile y de marcha hasta que el cuerpo aguante, pues las comparsas tras el desfile que discurre por las principales avenidas y calles de la localidad, más tarde colocan sus vehículos con potentes equipos de megafonía ante los bares y cafeterías en donde el baile se convierte en el nexo de unión entre espectadores y participantes.
En nuestro Carnaval tienen cabida todo tipo de grupos: mixtos, masculinos y femeninos. La mayoría son de Cabezo de Torres, aunque también hay algunos que vienen de las pedanías y municipios cercanos.
El Carnaval de Cabezo de Torres no sólo ha crecido en el número de grupos, de participantes, y de días de desfile; también se han multiplicado las actividades carnavaleras.
Con el tiempo se han instaurado entre otros actos: la Cena de Convivencia de los Grupos de Carnaval, la presentación del Video del Carnaval del año anterior, la presentación del Cartel Anunciador del Carnaval, la Cena de Elección de Musa del Carnaval, el Pregón de Carnaval, la Gala de Entrega de Premios del Carnaval, etc…
A todo esto hemos de sumar los cerca de 2000 niños de los 5 colegios de la localidad (Las Lágrimas, Rubio Gomariz, María Auxiliadora, Salesianos y Antonio de Nebrija) que efectúan el desfile infantil de carnaval el viernes anterior a los desfiles de los mayores.
Muchos de estos niños vuelven a disfrazarse el domingo de carnaval para participar en la concentración infantil que se celebra en la plaza de la Iglesia Parroquial de nuestro pueblo donde se les hace entrega de pequeños obsequios donados por la Junta Municipal de Cabezo de Torres.
La masiva participación infantil en el Carnaval hace que auguremos un futuro halagüeño a esta fiesta tan particular de Cabezo de Torres.
Desde hace cinco años, en el Jardín de la Constitución, Cabezo de Torres tiene una escultura representativa de su Carnaval. La obra es de Miguel Llamas, autor entre otros de la Sardina que hay en el cauce del Río Segura, a su paso por la capital, en homenaje a la fiesta del Entierro de la Sardina.


Juan Vivancos Antón.
Cronista Oficial de Cabezo de Torres.


Artículo incluido en la revista del Carnaval 2008 de Cabezo de Torres.

LOS MAYORDOMOS DE LA VIRGEN Y LAS COMISIONES DE FIESTAS PATRONALES






Los Mayordomos de la Virgen y las Comisiones de Fiestas Patronales.
Está documentado que en el año 1792 una organización llamada “Los Mayordomos de la Virgen de Las Lágrimas” reunió el dinero suficiente para encargar la construcción de una ermita en el lugar en donde hoy está situada la Iglesia Parroquial de Cabezo de Torres. Esta ermita se puso bajo la advocación mariana de la Virgen de las Lágrimas.
También hay constancia del nombramiento de Mayordomos de la Virgen hacia 1880 cuando D. Antonio Blanco era el cura encargado de la ermita que dependía de la Iglesia Parroquial de Espinardo.
En 1885 se crea en la pequeña ermita una Rectoría con la advocación “Virgen de las Lágrimas” siendo D. Francisco Vicente de la Cruz el cura rector que afianzó la institución de los Mayordomos de la Virgen y creó los Mayordomos de las Ánimas.
Estas dos instituciones tenía el encomendada la labor de cuidar del culto a la Patrona y a las Ánimas.
Los Mayordomos de la Virgen tuvieron siempre más importancia que los Mayordomos de las Ánimas. Éstos, sin embargo, poseían una fuerte baza de popularidad, ya que manejaban los hijos de las Campanas de Auroros, toda una institución en la huerta, y, por supuesto en Cabezo de Torres. Pero la gente de nuestro pueblo siempre ha gustado de la alegría y el buen humor, y aunque las Campanas de Auroros estaban muy metidas en la entraña popular, su música no dejaba de ser triste y su entorno muy serio. Por eso la gente parecí inclinase más por los Mayordomos de la Virgen.
Los Mayordomos de la Virgen necesitaban dinero para realizar su gestión. Había que cuidar de la ermita y de la Virgen durante un año. Y la forma más sencilla de hacerlo era con el baile. Estos bailes, organizados por los Mayordomos, adquirieron un sentido festivo extraordinario.
Se bailaba a la puerta de la ermita. Se les llamaba Bailes de Rifa. En realidad no había rifas, sino pujas. Había pujas para bailar con una determinada moza, para que bailase un determinado personaje popular, etc. La gente seguía con gran interés estas pujas al punto de que a los mozos, al salir de casa, les ponían sus padres el dinero para la puja.
Los bailes consistían en las clásicas malagueñas. Guitarras, laúdes y bandurrias eran la orquesta de turno. Los que salían a bailar no tenían la obligación de saber hacerlo. Bastaba con que diesen unos pasos parecidos al baile. Los novios pujaban para que sus novias no saliesen a la pista. Los solteros, para poner en aprieto a novio pujaban más alto. Algunos tipos del pueblo eran objeto de puja, pues hacían las delicias de la gente al verlos bailar con torpeza. Los Mayordomos se movían entre el público y daban consignas para que la puja no decayera.
Todo era alegría y buen humor. Todas las bromas se soportaban, y el pueblo se lo pasaba en grande. En realidad aquello era una gran fiesta pues acudían también vendedores de dulces que ponían sus puestecitos en cualquier rincón. Era casi una tradición obligada el regalar a la novia un paquete de dulces.
Hasta 1920 los Mayordomos de la Virgen siempre fueron dos. Ese año D. Antonio Valverde nombró a cuatro. Tenía su razón de ser. Las Fiestas ya llevaban unos años de andadura y el trabajo de organizarlas recaía sobre sus espaldas. Con el volumen que fueron tomando los festejos en los años siguientes, fue necesario ampliarlos a seis.
A los Mayordomos de la Virgen se les nombraba el día de la Purísima y entre otras actividades recorrían el pueblo en Navidad pidiendo el “aguilando” con música y cantores para recoger fondos.
A partir de 1970 desaparecieron los mayordomos y se creó una Comisión de Festejos. Dicha Comisión, entonces estaba presidida por el Alcalde Pedáneo, y se encarga de las Fiestas. A pesar de la desaparición de la figura de los mayordomos, aún hoy en día a los miembros de las comisiones de fiestas se les llama popularmente “mayordomos de las fiestas”.
A principios de los años setenta del pasado siglo las Fiestas Patronales de Cabezo de Torres se convierten en la referencia para los demás pueblos de los alrededores por el gran número de atracciones como por la calidad de los artistas que acuden a su escenario. Las Comisiones de Fiestas asesan diversas formas de recaudar fondos, además de la petición por las casas, la venta de lotería en navidad, rifas y la elaboración de un libro de anuncios de empresas. Durante tres décadas las sucesivas Comisiones de Fiestas mantienen un ritmo frenético poniendo el listón cada vez más alto.
En la década de 1990 las Fiestas Patronales en nuestra pedanía van perdiendo su auge y cada año se puede apreciar su decaimiento. Este bajón tiene entre otros varios, dos motivos principales. Por un lado el auge del Carnaval de Cabezo de Torres, en el que nuestra población se vuelca totalmente. Por otro lado el sistema de elección de los miembros de las futuras comisiones de fiestas; se eligen a quines menos gusta la fiesta, o a los más reacios a la celebración de la misma.
“Con la llegada del nuevo milenio, los gustos y necesidades de ocio de los vecinos de Cabezo de Torres van cambiando progresivamente hasta llegar a la actualidad en donde queda patente la necesidad de buscar nuevos horizontes para la celebración de las Fiestas Patronales de nuestra pedanía. Hay que buscar nuevos métodos de recaudación para los actos, programar actividades en las que se vuelva a la participación masiva de la población en los actos tanto litúrgicos como cívicos. La tarea no es fácil, pero seguro que Cabezo de Torres, como siempre ha hecho en todas las empresas que ha tenido que acometer como colectivo, también en esta ocasión sabrá encontrar soluciones a estas nuevas necesidades impuestas por el ritmo de vida que llevamos. Y pronto, muy pronto, volverá a ser punto de referencia de todos los pueblos de alrededor”. Estas palabras fueron pronunciadas, por quien suscribe este texto, durante el “Pregón de las Fiestas Patronales de 2006 de Cabezo de Torres”.
Y los hechos parecen querer dar por buenas las mismas, pues tras las fiestas del citado año 2006, se presenta un grupo de voluntarios para formar la “Comisión de Fiestas Patronales de Cabezo de Torres”.
En la nueva Comisión de Fiestas están representadas las instituciones y colectivos más importantes de nuestra pedanía. Casi todos los miembros ya han sido con anterioridad a alguna comisión, de las décadas de los 70 y los 80. Son amigos y forman un grupo bastante compensado que pueden volver a instaurar el prestigio y esplendor en las Fiestas Patronales en Cabezo de Torres.
Este colectivo nace con la intención de celebrar no sólo las Fiestas del año 2007, sino que se comprometen a la realización de las mismas durante cinco años, con el fin de evitar hacer unas fiestas estupendas en este año y que el próximo vuelva la desidia.
Cualquier miembro de la Comisión de Fiestas puede dejar de formar parte de la misma, con la única condición de traer a alguien, también voluntario, que ocupe su lugar.
La Comisión de Fiestas, además de las Fiestas Patronales también se encarga de la organización de las Fiestas de Navidad. Además en cualquier momento del año organizan algún tipo de actividad como novilladas o comidas populares intentando conseguir dos objetivos: que la gente se divierta y recaudar algún dinero para hacer frente a los gastos de las fiestas.

Fiestas de Navidad y Año Nuevo.
Esta Comisión de Fiestas no sólo se encarga de las Fiestas Patronales de las que ya hemos hablado en alguna ocasión anterior; además organizan las Fiestas de Navidad y Año Nuevo.
Cada año intentan sorprender con la originalidad al instalar el tradicional Belén Parroquial, que dicho sea de paso durante muchos años ha obtenido el primer premio de belenes en su categoría.
Hace tres años estaba constituido por doce Diagramas de Navidad. Esta docena de estampas aludían a diferentes pasajes bíblicos, desde el al anunciación y el nacimiento de Jesús hasta la adoración de los magos de Oriente.
Al año siguiente nos sorprendieron con un exquisito Belén Hebreo que antes de llegar a Cabezo de Torres había estado expuesto solamente en cuatro lugares: Bruselas, Nueva York, Toronto y en España en la Plaza Mayor de Madrid.
El año pasado el Belén Parroquial recogía unas excelentes reproducciones de las casas y edificios más emblemáticas de Cabezo de Torres. Debido a su gran tamaño se instaló en una carpa que la Comisión de Fiesta ha comparado para este y otros fines. Además se editó una guía-recuerdo del mismo.
Otro de los cometidos de la Comisión de Fiestas es buscar un Pregonero para las Fiestas de Navidad. Hay que decir que en este aspecto están dejando el listón muy alto, pues en los tres últimos años han pregonado: El prestigioso y querido Dr. D. Ricardo Robles, el célebre periodista Antonio Botías y el concejal del Exmo. Ayto. de Murcia D. Joaquín Moya-Angeler.
También se intenta traer alguna compañía de teatro para que realice una representación del Auto de los Reyes Magos. Algunas veces organizan un concierto de villancicos entre grupos de alumnos de los diferentes colegios del pueblo. Todos los años se edita un programa con los actos a celebrar…
Y lo más importante, al menos para los más pequeños. Se encargan de que la víspera de la Epifanía del Señor, sus majestades los Reyes Magos recorran las principales calles del pueblo, con banda de música, para avisar a todos que al atardecer tendrá lugar en la Iglesia Parroquial la Santa Misa de Reyes y después sus majestades recibirán a todos los niños para escuchar lo que desean recibir esa noche. Todos los pequeños reciben una bolsa repleta de regalos y chuches.


Juan Vivancos Antón
CRONISTA OFICIAL DE CABEZO DE TORRES



Artículo publicado en el libro de las Fiestas Patronales 2009 de Cabezo de Torres

CÁNTARO






CÁNTARO

Pocas veces nos paramos a pensar en los vocablos, si no más importantes, si más usuales en nuestras conversaciones. “Cántaro” es uno de ellos, aunque a primera vista pudiese parecer que está cayendo en desuso, pero para los socios y amigos de la Peña Huertana “El Cántaro”, de Cabezo de Torres, ésta es una palabra muy importante en sus pensamientos y comunicaciones. Esta es la razón de ser de este texto que pretende abrir una ventana por la que poder asomarse al gran mundo del cántaro.
En el diccionario de la Real Academia de la Lengua Española encontramos la definición de cántaro: (Del gr. k§nqaroj , a través del lat. cantharus. ) m. Vasija grande de barro o metal, angosta de boca, ancha por la barriga y estrecha por el pie y por lo común con una o dos asas.
Otras definiciones de cántaro son: 1/Todo el líquido que cabe en un cántaro. 2/ Medida de vino, de diferente cabida según las varias regiones de España. 3/Arquilla, cajón o vasija en que se echan las bolas o cédulas para hacer sorteos.
También tenemos las expresiones: “a cántaros” que significa: en abundancia, con mucha fuerza. Y entrar en cántaro que es entrar, o estar, en suerte para algún oficio u otro efecto. Jarieta es un nombre árabe de mujer que significa: "cántaro de barro".
A la definición de cántaro podemos añadir que es un recipiente para la contención y acarreo con fines domésticos de sólidos y líquidos principalmente: agua, vino, miel… No están pensados para beber lo que les diferencia de sus parientes para agua: botijos, botijones, botijas, cantarillas, cantimploras y barriles de campo.
A pesar de la utilidad común, del cántaro, según su procedencia se han denominado de diferentes modos por las gentes del lugar: Cántaro se le llama de forma generalizada en Castilla León, Castilla la Mancha, Extremadura, Murcia y Andalucía. Canti en Cataluña. Barbón en Asturias. Bernegal en las Islas Canarias para ir a por agua. Ola y también Sella en Galicia. Gerre en las Islas Baleares. Pedarra en el País Vasco. Penada faruca en Asturias.
Una vez bien definida la palabra cántaro, podemos jugar a encontrar otras palabras formadas con las letras de cántaro: acá, ácaro, acto, actor, Ana, áncora, ano, anota, antro, arco, aro, ataco, átona, atraco, atracón, atranco, can, cano, canto, cantor, cantora, caro, carta, cato, cartón, con, contar, contra, Corán, corta, cota, nácar, nao, nato, no, nota, notar, oca, ora, orca, otra, rana, rata, rato, ratón, roca, ron, ronca, rota, tac, taco, tan, tao, tara, toar, toca, tocar, ton, tonca, torca, torna, traca, tranco… y otras muchas que seguro os vendrán a la mente a poco que os lo propongáis.
En algunos lugares se prefiere jugar literalmente con un cántaro. El “Juego del cántaro” consiste en lanzar un cántaro vacío de jugador a jugador, entre los cuales habrá una cierta distancia, procurando que el cántaro no caiga al suelo. Se pretende que dure el mayor tiempo posible, una vez roto el cántaro se comenzará de nuevo con otro. Aquel que rompía el cántaro era manteado por el resto de los participantes.
Pero no nos tomemos a juego el cántaro. En algunas regiones de España se mantiene la tradición del “Cántaro de novia”, así llamado por ofrecérselo los mozos a sus novias en señal de compromiso, ya que ello implicaba que la moza pronto cambiaría el destino del agua porteada, desde la fuente a casa de sus padres, para llevarla a la que sería su propia casa.
En otros lugares de España era la familia de la novia la que costeaba el ajuar donde iba incluido el cántaro que para sus poseedoras era un orgullo tenerlo y exhibirlo. Todo el ajuar se colocaba antes de la boda en el portal de la casa en un lugar de honor para que los vecinos desfilasen por la casa para admirarlo.
Pero el uso del cántaro en nuestras vidas debió de empezar en algún lugar de la prehistoria cuando el hombre sintió la necesidad de transportar y guardar alimentos o agua e incluso fue motivo de religiosidad. En la civilización maya, Ix Chel era una divinidad peculiar, pues tenía a la vez una vertiente malévola y otra bondadosa; era la diosa de las inundaciones y, al mismo tiempo, la protectora de las embarazadas. Era la imagen de la luna. Estaba emparejada con Itzam Ná y aparecía representada como una mujer anciana que vertía el contenido de su cántaro sobre la tierra.
El cántaro está presente en el Antiguo Testamento. Génesis 24,14-15. 14 "Que sea la joven a quien yo diga: 'Por favor, baje su cántaro para que yo beba,' y que responda: 'Beba, y también daré de beber a sus camellos,' la que Tú has designado para Tu siervo Isaac. Por ello sabré que has mostrado misericordia a mi señor." 15 Y sucedió que antes de haber terminado de hablar, Rebeca, hija de Betuel, hijo de Milca, mujer de Nacor, hermano de Abraham, salió con el cántaro sobre su hombro.
Incluso hay una “Biblia del cántaro” publicada en 1602 por Cipriano de Valera, que fue llamada de esta manera porque en la portada tenía a un hombre con un cántaro en la mano echando agua a una plantita.
La Biblia no es el único libro en donde aparece el cántaro, podemos poner otros ejemplos muy significativos de la literatura: Lope de Vega escribió la comedia “La moza del cántaro”. Octavio Paz escribió el poema: “El cántaro roto”. Más reciente es el libro “El cántaro roto: Bailén 1808” de Andrés Cárdenas. “El cántaro roto; el terremoto en Chile; la marquesa de O” de Kleist, Heinrich Von. Incluso existe el “Cántaro Editores” fundada en 1987 especializada en libros escolares y de lectura.
El cántaro también se haya presente en el texto de “El Quijote”: "Mira, Sancho, lo que hablas; porque tantas veces va el cantarillo a la fuente..., y no te digo más”. (El Quijote, capítulo XXX, 1ª parte). Sentencia que se emplea para señalar que, cuando una mala acción se repite fiándose de la buena suerte, al final ésta se acaba y se pagan las consecuencias. “Si da el cántaro en la piedra o la piedra en el cántaro, mal para el cántaro” (El Quijote, capítulo XLIII, 2ª parte). Sentencia que indica que el mal y los perjuicios siempre los recibe el más débil.
No puede faltar el cántaro en nuestro nutrido refranero popular: Tantas veces va el cántaro a la fuente, que quiebra el asa o la frente. Cántaro roto para tiesto vale. Cántaro roto, no sufre más remiendo que comprar otro. Cántaro vacío, con sólo aire hace ruido. Tanto va el cántaro a la fuente que al fin se rompe. Las verdades de los hombres tienen que ser como piedras y los cargos que ejercen, como cántaros: pase lo que pase debe romperse el cántaro. Ni con toda hambre al arca, ni con toda sed al cántaro. Si da el cántaro en la piedra, o la piedra en el cántaro, mal para el cántaro. El cántaro que está más vacío…es el que más suena. Cántaro que mucho va a la fuente, alguna vez se rompe.
El cántaro también está presente en nuestras leyendas y tradiciones. El milagro de “El cántaro de barro con aceite”, acontecido en Ricla a un devoto de la Virgen de Rodanas que durante el trayecto al mercado rompió su cántaro que contenía aceite, que iba en los serones de su borrico, derramando todo su contenido. El hombre rezo con devoción mientras seguía su camino y cual fue su sorpresa cuando llegó al mercado y el cántaro estaba intacto y lleno de su precioso líquido.
El cántaro siempre ha sido motivo de inspiración para los artistas. En ese recipiente que recuerda a una mujer con los brazos en jarras a veces su originalidad estriba en la rica decoración incisa, excisa o pintada que lleva en el cuello y en la parte superior del cuerpo, realizadas con la propia tiradera, que constituye el “festoneado” y estando en la mayoría de los casos totalmente vidriado. Una airosa tapadera remata las piezas a modo de corona, con una decoración similar al cántaro.
En pintura podemos destacar: “Si quebró el cántaro” que es un grabado de la serie Los Caprichos del pintor español Francisco de Goya. “Las mozas del cántaro” (1791-92) Cartón para tapiz de Francisco de Goya. “Mujer con cántaro” serigrafía de Pablo Picasso. “Bodegón con cortina y cántaro” lámina notada en tabla de Paúl Cezanne. “Mujer con cántaro”, óleo sobre tela de Jean Charlot (1898-1979)
En la escultura recordamos a Joseph Bernard (1866-1931) La Cantarera o Chica con el cántaro de 1912. Estatua de bronce. Alt. 175 cm.
Es séptimo arte también ha encontrado su musa en el cántaro para la comedia “La moza del cántaro” dirigida por Florian Rey en 1953
El mundo de la danza no podía estar ajena al cántaro. En Chiquitania hay una curiosa danza del cántaro de chicha, pidiendo la mejor de las cosechas. Originaria de la zona alta de Nilo se encuentra la Danza del Cántaro. Se dice que era ejecutada en una ceremonia presidida por los faraones al margen del río Nilo para pedir al río la fertilidad de la tierra y la abundancia de las cosechas. Esta danza folklórica esta realizada exclusivamente por mujeres.
Hay un vino de denominación de origen Valdepeñas “Gran Cántaro” gran reserva.
Con tanto cántaro no es de extrañar que se hayan creado diversos museos sobre este particular, pudiendo citar: Museo del Cántaro situado en el Barrio de la Estación de Berlanga de Duero, (Soria) o el Museo del Cántaro de Valoria la Buena, (Valladolid)
Cántaro suele ser elegido como topónimo de manera muy frecuente para denominar los más diferentes lugares: El Cántaro Bajo, población de Almería. El monte “Cántaro Magro”, Sierra de la Estrella, Portugal. Camping El Cántaro Español Vilanova i La Geltrú. Albergue turístico “El Cántaro” localizado en Navarrete en La Rioja. Casa rural “El Cántaro” localizada en Montefrío, provincia de Granada. Casa rural “Museo del Cántaro” localizado en Bayubas de Abajo, provincia de Soria. Yacimiento arqueológico del Cerro del Cántaro, en Benalúa de Villas, Granada. En Guatemala, como la Tierra del Cántaro es conocido San Luis Jilotepeque, ya que la elaboración de estos jarros forma la mayor parte de la producción artesanal de ese municipio, donde la población femenina los produce, tanto para comercializarlos, como para el uso en casa.
También podemos encontrar el cántaro en diversas asociaciones o fundaciones como la Fundación Cántaro Azul, de Ecuador, que es una red de nueve instituciones que participan en proyectos de bienestar que impulsan prácticas y hábitos que mejoren el estado de salud en comunidades rurales de escasos recursos.


Juan Vivancos Antón
Cronista Oficial de Cabezo de Torres.


Artículo incluido en el libro de la XXII Semana Cultural 2008 de la Peña Huertana EL CÁNTARO.

domingo, 21 de marzo de 2010

CABEZO DE TORRES, CUNA DEL CARNAVAL





CABEZO DE TORRES, CUNA DEL CARNAVAL.

LOCALIDAD CON ENTIDAD PROPIA.
Cabezo de Torres es una Pedanía del Término Municipal de Murcia, situada a unos 5 kilómetros al norte de la Capital, aunque esta distancia a día de hoy es prácticamente inapreciable debido al crecimiento que la ciudad, la séptima de España en cuanto a número de habitantes, ha experimentado en esta dirección.
Con una extensión aproximada de 15 kilómetros cuadrados, a una altitud media de 50 m sobre el nivel del mar y una población de más de 13.000 habitantes, Cabezo de Torres, es una de las pedanías de Murcia más prósperas y con un futuro envidiable.
Una parte del nombre a esta población le viene dado por el montículo ó cabezo que domina el pueblo. La otra parte del nombre, Torres, hace alusión a un apellido de gran raigambre en Murcia cuyo origen se remonta al siglo XIII en donde figuraba entre los conquistadores que acompañaban al infante don Alfonso en la conquista de Murcia. Don Juan de Torres, progenitor de los que, pasados los años serían marqueses de la Corona, recibió estas tierras en pago a sus servicios.
Durante los siglos posteriores estas tierras fueron denominadas Cabezo de los Frailes y también Cabezo de la Santa, hasta que en las postrimerías del siglo XIX ya aparecen los primeros documentos con el nombre que tiene actualmente.
Dentro de la historia de nuestro pueblo hay un acontecimiento crucial para su historia. Ocurrió el 8 de agosto del año 1706, en plena guerra de Sucesión Española, en la casa de un huertano de Cabezo de Torres había un busto de la Virgen de los Dolores que lloró abundantes lágrimas. A partir de entonces se le denomina Virgen de las Lágrimas y es la patrona de Cabezo de Torres. Entonces el obispo Luis Belluga trasladó la imagen a la capilla de San Andrés, en la Catedral de Murcia, en donde recibió culto hasta que el 16 de octubre de 1995 regresó a la Iglesia Parroquial de Cabezo de Torres.
LOCALIDAD HUERTANA
La agricultura fue la base sobre la que nació la actividad comercial en Cabezo de Torres, tierras regadas al sur por la Acequia Vieja de Churra y al norte por la Acequia Nueva de Churra, muy pronto la manufacturación y la exportación del limón se convirtió en una de las actividades más importantes. El otro motor impulsor de nuestra economía fue el pimentón y la manufacturación de especias. A día de hoy, ambas son pilares fundamentales de nuestra economía, aunque la cercanía con la capital ha motivado la proliferación en nuestro pueblo de importantes empresas de servicios.
CABEZO DE TORRES CUNA CARNAVAL.
Dentro de las características propias que mejor definen a Cabezo de torres está su Carnaval. Los orígenes de esta fiesta, declarada de Interés Turístico Regional, se fecha hacia el año 1875, hace pues 130 años ya que se festejaba la proximidad de la cuaresma con disfraces y máscaras entre los pocos vecinos que entonces tenía esta población. En aquellos años de finales del siglo XIX la gente se disfrazaba de “máscara” con cualquier trapo o utensilio que sirviese para ocultar la cara y la identidad y al amparo del anonimato se gastaban bromas a conocidos o foráneos.
Ya a principios del siglo pasado, sobre 1911, aparece una primera comparsa de carnaval en Cabezo de Torres. A la homogeneidad de los disfraces se unió la música y la letrilla que solían ser chascarrillos jocosos inspirados en los vecinos más destacados de la población.
Hasta 1936, fecha del comienzo de la Guerra Civil Española, las comparsas aparecen y desaparecen periódicamente, manteniéndose siempre las máscaras.
En 1939, a la conclusión de la contienda bélica, se prohíben expresamente los disfraces, siendo perseguidos por las fuerzas de la Guardia Civil. La prohibición, lejos de disuadir a los vecinos de Cabezo de torres, les incita a seguir con esta actividad que se intensifica sobre todo en las calles General Torres y Salzillo del barrio de Los Palacios. Los jóvenes salen a la calle vestidos de máscaras y cuando hace acto de presencia la Guardia Civil los disfrazados eran escondidos en el interior de las casas de los vecinos del barrio. Al retirarse la Guardia Civil, la fiesta vuelve a salir a la calle.
Con el fin de la dictadura las comparsas vuelven a aparecer con toda su virulencia, llegando a nuestros días en donde desfilan más de 40 comparsas integradas por casi 3000 miembros, lo que puede dar una idea de lo que aquí acontece durante estos días.
Además hemos de sumar otros cerca de 2000 niños de todos los colegios de la localidad que efectúan el desfile infantil de carnaval el viernes anterior a los festejos. Estos niños vuelven a disfrazarse el domingo para participar en la concentración infantil que se celebra en la plaza de la Iglesia Parroquial de nuestro pueblo en donde se les hace entrega de pequeños obsequios.
OTRAS FECHAS ESPECIALES EN CABEZO DE TORRES
FIESTAS PATRONALES
Desde el año 1915 los mayordomos de Ntra. Sra. de las Lágrimas son los encargados de organizar las fiestas patronales que se hacen en su honor.
La fecha escogida para lo festejos fue el día 15 de septiembre, festividad de la Virgen de los Dolores, aunque durante muchos años se celebraba una semana después debido a su coincidencia con la Feria de Murcia.
SEMANA SANTA
La procesión del Viernes de Dolores es la más antigua que se celebra en nuesro pueblo. Está compuesta por las cofradías de la Virgen de los Dolores, San Juan Evangelista, Santa María Magdalena y Nuestro Padre Jesús.
La procesión del Viernes Santo, debía celebrarse el Jueves Santo, es conocida popularmente como “Del Silencio” recorre las calles de Cabezo de Torres a oscuras y acompañado por el agónico redoble del tambor. En actitud de verdadero recogimiento la gente acompaña a los penitentes de la cofradía del Santísimo Cristo de la Agonía.

Texto y fotografías de Juan Vivancos


Este fue mi primer artículo publicado por lo que le guardo un cariño especial.

LA VIRGEN DE LOS DOLORES DE CABEZO DE TORRES. IMAGEN DE PROCESIONAR.





LA VIRGEN DE LOS DOLORES DE CABEZO DE TORRES.
IMAGEN DE PROCESIONAR.

La Patrona de Cabezo de Torres es Ntra. Sra. la Virgen de las Lágrimas. El título se le dio a un busto de la Virgen de los Dolores que lloró el 8 de agosto de 1706. La Imagen milagrosa se trasladó en solemne procesión a la catedral de Murcia el 11 de agosto.
El obispo Belluga publicó una pastoral conforme al Concilio de Trento y declaró que las lágrimas eran milagrosas. En la pastoral explicó lo que él mismo había visto, los resultados de los exámenes periciales realizados, las informaciones de los testigos y la opinión de teólogos, concluyendo que: “declaramos por milagrosas dichas lágrimas, y sudor, y digna de veneración y culto la Sagrada Reliquia del os Manteles, donde corrió el sudor y las lágrimas”.
La imagen milagrosa de Nuestra Señora de las Lágrimas permaneció en la catedral hasta que el 16 de octubre de 1994 volvió a su tierra, tras 288 años de estancia en la capilla de San Andrés. La imagen milagrosa de Ntra. Sra. de Las Lágrimas se encuentra expuesta en la capilla del Sagrario de la Iglesia Parroquial de Cabezo de Torres.
Los hombres y mujeres de Cabezo de Torres, situado en plena huerta murciana, son fieles seguidoras de las tradiciones, costumbres y estilo de vida ligado a la tierra. Poseen además una profunda religiosidad popular y viven intensamente los acontecimientos de su pueblo.
En los ciclos festivos del año, Cabezo de Torres, tiene presente en primer lugar a María Dolorosa; en un primer caso durante la Semana Santa, cuando en Cabezo de Torres se procesiona a la Virgen de los Dolores el Viernes de Dolores; si bien es en el mes de septiembre, coincidiendo con la festividad del día 15 que según el calendario está dedicado a “Nuestra Señora de los Dolores” cuando nuestra pedanía festeja con actos lúdicos, religiosos y culturales la fiesta de la Patrona.
El primer lugar en donde se decía misa los domingos fue en la ermita del Caserío del Carmen. Debido a la presencia de esta comunidad Carmelita, en el año 1608, el paraje se le llamaba “Cabezo de los Frailes”.
En el año 1706 sabemos de la existencia de una pequeña ermita en una casa de Cabezo de Torres, donde Belluga trasladó la Imagen Milagrosa, antes de llevársela a Murcia. Se desconoce el lugar exacto de la misma, aunque sí sabemos que estaba dedicada a la Virgen de Los Dolores.
Allá por el 1880, conocemos la existencia de otra ermita que dependía de la Parroquia de Espinardo. Estaba situada donde ahora se levanta el templo Parroquial de Cabezo de Torres y su origen debió ser como capilla aneja al cementerio, ya que bajo los cimientos de Parroquia sabemos que hay enterramientos humanos.
Las obras de la actual iglesia Parroquial se iniciaron en 1890 y se terminaron en 1897. Posiblemente a partir de esta fecha, la gente de Cabezo de Torres necesita una nueva Imagen de la Virgen de los Dolores a la que poder elevar sus plegarias en nuestra Parroquia, ya que la Imagen Milagrosa se encontraba en la iglesia Catedral de Murcia.
Se desconoce la fecha en que llega a Cabezo de Torres la primera Imagen de procesionar de la Virgen de los Dolores, atribuida a la escuela de Salzillo, ignorando también el autor de la misma.
En el año 1934 la Cofradía de la Virgen de los Dolores de Cabezo de Torres adquiría un trono para los desfiles procesionales de la patrona de la pedanía. El artista encargado de realizar el trabajo fue el imaginero D. Antonio Garrigós.
En el diario La Verdad del día 20 de septiembre de 1934 informaba al respecto: “… un hecho agradable: en el Cabezo de Torres se quiere obsequiar a la patrona ofreciéndole para estas fiestas inmediatas un hermoso trono y unos angelillos liadísimos que son obra del escultor Garrigós.
El trono, en el estilo rococó, propio de los mejores tiempos de la talla murciana, es finísimo, admirablemente concebido en su unidad y aunque abundante de decoración –en la que son frecuentes los motivos vegetales- no puede decirse que sea desequilibradamente profuso. Los angelillos, muy graciosos de línea, muy penetrados de emoción y reciamente plantados, según las mejores leyes escultóricas, confirman a juicio que de Garrigós se ha hecho repetidamente, en cuanto a que es continuador de una corriente artística vernácula, con caracteres propios en cada tiempo, pero sostenidos siempre en su unidad.
No sabemos a quien felicitar antes, si a la Cofradía, por la adquisición, o al artista por su acierto…”
Sobre este asunto informaba en el periódico El Liberal de fecha 23 de septiembre de 1934: “Ayer tuvimos el gusto de admirar una meritísima obra de arte que acaba de producir el notable artista murciano Antonio Garrigós.
Es un trono de madera, tallado, con destino a la Cofradía de Nuestra Señora de los Dolores del vecino pueblo de Cabezo de Torres, el cual lucirá esta noche en la procesión que en dicho pueblo se ha de celebrar.
Habíamos oído elogiar esta obra de arte religioso en tonos de gran elevación, y nosotros, siempre devotos de esta artista, quisimos comprobarlas, acudiendo al estudio de Garrigós para contemplarla detenidamente.
En efecto, todos cuantos elogios se han tributado por las personas que conocían el proyecto, resultan inadecuados frente a la realidad.
Antonio Garrigós ha logrado construir un trono maravilloso, que recuerda los mejores trabajos de esta índole, del siglo XVIII.
La elegancia de la talla, la armonía en la composición, la sobriedad de la línea y la delicadeza del conjunto, acusan la exquisita sensibilidad de este artista, que ha dado al arte cristiano, en su característica murciana, tantos y tantos triunfos.
Completan el trabajo unos liadísimos angelitos que son un dechado de gracia y de perfección. Es una verdadera lástima que esta obra no haya sido expuesta al público.
Nosotros, que estamos cansados de ver en desfile procesionales tanta extravagancia, hemos experimentado un rato de verdadero placer al contemplar esta nueva producción artística de Garrigós tan llena de gracia, de sobriedad y buen gusto.
La elección del artista, por parte de la directivos de la Cofradía de Cabezo de Torres, es de por sí un verdadero acierto.
Pero si en realidad nos impresiona esta obra de Garrigós, tanto o más nos sorprenden las confidencias que el artista nos cuenta, donde se demuestran que el pueblo de Cabezo de Torres ha hecho una adquisición muy ventajosa. Y es que Garrigós sigue siendo el Quijote de siempre…”
Durante la Guerra Civil Española, todas las imágenes de la Iglesia Parroquial de Cabezo de Torres, incluida la de la Virgen de los Dolores, fueron quemadas. Así mismo no escaparon de las llamas los tronos y los archivos parroquiales.
En Cabezo de Torres, tras la Guerra Civil, será el imaginero Antonio Carrión Valverde, quien realiza la imagen de vestir para la parroquia de esta pedanía que actualmente ocupa el camarín del altar mayor. Artesano fiel al más puro estilo de nuestro imaginero más universal, el inmortal Salzillo, que con su gubia recreó en numerosas ocasiones la gran devoción de la diócesis: “La virgen de los Dolores”, imagen que, llegó a rozar lo sublime en el encargo de La Dolorosa para la Real y Muy Ilustre Cofradía de Nuestro Padre Jesús Nazareno de Murcia, tallada en el año 1755.
En referencia a la Patrona de Cabezo de Torres, podemos aportar más datos; así por ejemplo el trono de la Virgen es obra del escultor y tallista murciano Juan Lorente, también autor del altar mayor de la iglesia parroquial de esta pedanía. Las tallas son desmontables; mide dos metros y medio de largo y se estrenó en las fiestas de 1963 donado por una familia de este pueblo. El trono que pesa alrededor de 1000 Kg., dispone de luz eléctrica con baterías desde principios de los años 70 y fue restaurado en el año 1996, sobre todo la base del mismo, y se le cambiaron las varas.
El trono de la Virgen de los Dolores cuenta con 36 portaestantes de los que 34 son necesarios para llevar el mismo. El traje de portaestante en Semana Santa, desde la década de los años 70, se compone de: capirote verde, con la cara descubierta, con tirantes de lazo laterales, y roseta de lazo detrás. Túnica corta verde, con solapas de chaqueta, camisa blanca, corbata negra, enaguas, medias con ligueros y esparteñas. Durante el desfile de Semana Santa, los portaestantes, obsequian con caramelos a los espectadores, durante el desfile de Septiembre, el Cabo de Andas que es D. Juan Antonio Serrano Zapata, obsequia a las mujeres mayores que acuden a ver el desfile con una rosa blanca que lleva a los pies de la Virgen.
En el año 1965 se adquirió una nueva corona para la Virgen que luce en los momentos más solemnes. Es obra del orfebre Vicente Segura y es toda de plata con incrustaciones de piedras semipreciosas. Fue la “Comisión de Fiestas de 1965” quien quiso hacerle este regalo a la patrona el primer día en que se celebró el novenario de las fiestas de aquel año.
En su pecho, lleva la Virgen de los Dolores un corazón y un puñal que es un donativo del joyero local D. Francisco Fuster.
En lo que respecta al manto de mayor esplendor que luce la Virgen, éste se encargó en los talleres cartageneros de Consuelo Escámez Calderón. Se bendijo el Viernes de Dolores del año 1960. El manto es de terciopelo, color verde esmeralda oscuro; está bordado todo él en oro fino con incrustaciones de abundantes piedras semipreciosas. Lleva bordados en hilos de seda diferentes grupos de ángeles y mide un total de cinco metros de largo por cuatro metros de ancho. El manto ha estado expuesto en diversas ocasiones culturales de las ciudades de Cartagena, Murcia y en la exposición internacional de artesanía de Munich (Alemania).

Juan Vivancos Antón
CRONISTA OFICIAL DE CABEZO DE TORRES


Artículo publicado en el libro de las Fiestas Patronales de Cabezo de Torres 2008



LAS FIESTAS PATRONALES DE CABEZO DE TORRES.




LAS FIESTAS PATRONALES DE CABEZO DE TORRES.

Dos puntales son la base de las actuales Fiestas Patronales que celebramos en Cabezo de Torres en honor de Nuestra Señora la Virgen de Las Lágrimas: La institución de los Mayordomos de la Virgen y la Procesión de la Virgen de Los Dolores en Cuaresma.
Los Mayordomos nacen en Cabezo de Torres hacia 1880 en la época en que D. Antonio Blanco era el cura encargado de la ermita de Cabezo de Torres. Dicha ermita estaba erigida bajo la advocación de la Virgen de Los Dolores, más conocida como Virgen de las Lágrimas. La ermita dependía de la Iglesia Parroquial de Espinardo y estaba en donde hoy se levanta la Iglesia Parroquial de Cabezo de Torres.
En un principio se nombraron los mayordomos de la Virgen. Más tarde, en 1885, con motivo de la creación de una Rectoría en la pequeña ermita, el cura rector don Francisco Vicente de la Cruz, afianzó la institución de los Mayordomos de la Virgen y creó la de los Mayordomos de las Ánimas. A estas instituciones se les encomendaban el cuidar del culto a la Patrona y a la Ánimas.
Los Mayordomos de la Virgen siempre tuvieron más importancia que los Mayordomos de las Ánimas. Sin embargo los Mayordomos de las Ánimas poseían una fuerte baza de popularidad gracias a las Campanas de los Auroros. Pero su música no dejaba de ser una música triste, y su entorno muy serio. Por eso, la gente parecía inclinarse más hacia los Mayordomos de la Virgen.
Había que cuidar de la ermita y de la Virgen durante un año y los Mayordomos de la Virgen necesitaban dinero. Y para sacar el dinero, mucha imaginación. Y la forma más sencilla de hacerlo era el baile. Estos bailes adquirieron un sentido festivo extraordinario en las tres fechas señaladas para su celebración: el primer día de Pascua, el día de Año Nuevo y el día de Reyes.
Se bailaban las clásicas malagueñas, acompañadas por guitarras, laúdes y bandurrias, a la puerta de la Iglesia y se les llamaba Bailes de Rifa, aunque en realidad no había rifas, sino pujas. Había pujas para bailar con una determinada moza y los novios pujaban para que sus novias no saliesen a la puja, mientras que los solteros, para poner en aprieto al novio, pujaban más alto. Algunos tipos graciosos del pueblo eran objeto de puja, pues hacían las delicias de la gente al verlos bailar con torpeza. Los mayordomos se movían entre el público y daban consignas para que la puja no decayese. Todo era alegría y buen humor, todas las bromas se soportaban y el pueblo lo pasaba en grande. Aquello era una gran fiesta a la que acudían también los vendedores de dulces que ponían sus puestecillos en cualquier rincón.
La institución de las Fiestas de la Virgen tuvo lugar en el año 1915. Eran mayordomos don José Muñoz García y don José Sabater Serrano. Como cura Rector de Cabezo de Torres figuraba don José Hernández Ruiz quien propuso la idea de celebrar una fiesta para honrar a la Patrona. Hasta aquellas fechas tan sólo se hacía la procesión del Viernes de Dolores.
Se congregó a una junta de vecinos y vieron las dificultades que esto entrañaba, pero acabaron poniendo en pie la celebración de las primeras Fiestas de la Virgen de Las Lágrimas, escogiendo como fecha el día 15 de septiembre, festividad de la Virgen de Los Dolores y teniendo como duración una semana. A partir de entonces una comisión de vecinos ayudaba a los mayordomos en la organización de las fiestas.
Las Fiestas Patronales de aquel primer año fueron amenizadas por la Banda de Música local dirigida por el maestro Indalecio que actuaban en las verbenas y ponían música durante el novenario. A los festejos ya conocidos se unió alguna vez una carrera de cintas a caballo.
Los mayordomos hasta 1920 fueron siempre dos hasta que D. Antonio Valverde, en ese año, nombro cuatro. Tenía una razón de ser, pues las fiestas ya llevaban unos años de andadura y el trabajo de organizarlas era cada vez mayor. Con la importancia que fueron tomando los festejos en los años siguientes, fue necesario ampliar el número de mayordomos a seis, que se nombraban el día de la Purísima. Estos mayordomos recorrían el pueblo en Navidad pidiendo el “aguilando” con músicos y cantores para recoger fondos.
Hasta 1953 dentro del programa de festejos se incluía el “reparto de pan a los pobres”. A juzgar por lo que cuentan los más viejos eran muchos los kilos de pan repartidos.
En 1959 un escritor anónimo escribía sobre nuestras fiestas: “Tener que hacer un análisis de los festejos cívicos que aquí se celebran, resulta a veces de una mayor dificultad de lo que a primera vista pudiera parecer, porque aquí cada año se nos ofrecen cosas nuevas. Existen indudablemente festejos que ya vienen siendo tradicionales, de los cuales no se puede prescindir sin caer en falta. Me estoy refiriendo a la iluminación, y adorno con papelillos y faroles de verbena, de la plaza y calles centrales del pueblo. A la contratación de la mejor banda de música de la región, para que su actuación, en el ferial o en el cine, alegre los atardeceres. A las clásica carreras de bicicletas con cintas y a las atracciones populares: cucañas, carreras de sacos, juegos sorpresa, etc. A la proyección en las pantallas cinematográficas de los estrenos más sensacionales de la temporada. A los pasacalles de las bandas, acompañadas de un derroche sin par de cohetes y tracas. A la actuación de las masas corales del pueblo que no a muchos años fueron premiadas en concursos nacionales. Al disparo de un castillo de fuego de artificio.…
Pero esto no es todo, siempre queda la sorpresa. Son esos números del programa que los mayordomos nos van ofreciendo como novedades, para deleite de unos, entusiasmo de otros y quebraderos de cabeza para los que vengan.
Uno año nos instalan una tómbola; otro nos sorprenden con la edición de un magnífico folleto con el programa de fiestas, otro con carreras de motos, otros con la instalación de nuevas atracciones en el ferial, otros con el arreglo de las calles por donde ha de pasar la procesión, y tantas y tantas novedades que al final completan una de las fiestas más atrayentes y sugestivas que, a los aquí nacidos y forasteros, se puede ofrecer.”
A partir de 1970 desaparecieron los mayordomos y se creó una Comisión de Festejos. Dicha Comisión, entonces estaba presidida por el Alcalde Pedáneo, y se encarga de las Fiestas. A pesar de la desaparición de la figura de los mayordomos, aún hoy en día a los miembros de las comisiones de fiestas se les llama popularmente “mayordomos de las fiestas”.
A principios de los años setenta del pasado siglo las Fiestas Patronales de Cabezo de Torres se convierten en la referencia para los demás pueblos de los alrededores por el gran número de atracciones como por la calidad de los artistas que acuden a su escenario. Las Comisiones de Fiestas asesan diversas formas de recaudar fondos, además de la petición por las casas, la venta de lotería en navidad, rifas y la elaboración de un libro de anuncios de empresas. Durante tres décadas las sucesivas Comisiones de Fiestas mantienen un ritmo frenético poniendo el listón cada vez más alto.
En la década de 1990 las Fiestas Patronales en nuestra pedanía van perdiendo su auge y cada año se puede apreciar su decaimiento. Este bajón tiene entre otros varios, dos motivos principales. Por un lado el auge del Carnaval de Cabezo de Torres, en el que nuestra población se vuelca totalmente. Por otro lado el sistema de elección de los miembros de las futuras comisiones de fiestas; se eligen a quines menos gusta la fiesta, o a los más reacios a la celebración de la misma.
“Con la llegada del nuevo milenio, los gustos y necesidades de ocio de los vecinos de Cabezo de Torres van cambiando progresivamente hasta llegar a la actualidad en donde queda patente la necesidad de buscar nuevos horizontes para la celebración de las Fiestas Patronales de nuestra pedanía. Hay que buscar nuevos métodos de recaudación para los actos, programar actividades en las que se vuelva a la participación masiva de la población en los actos tanto litúrgicos como cívicos. La tarea no es fácil, pero seguro que Cabezo de Torres, como siempre ha hecho en todas las empresas que ha tenido que acometer como colectivo, también en esta ocasión sabrá encontrar soluciones a estas nuevas necesidades impuestas por el ritmo de vida que llevamos. Y pronto, muy pronto, volverá a ser punto de referencia de todos los pueblos de alrededor”. Estas palabras fueron pronunciadas, por quien suscribe este texto, durante el “Pregón de las Fiestas Patronales de 2006 de Cabezo de Torres”.
Y los hechos parecen querer dar por buenas las mismas, pues tras las fiestas del citado año 2006, se presenta un grupo de voluntarios para formar la “Comisión de Fiestas Patronales de Cabezo de Torres”.
En la nueva Comisión de Fiestas están representadas las instituciones y colectivos más importantes de nuestra pedanía. Casi todos los miembros ya han sido con anterioridad a alguna comisión, de las décadas de los 70 y los 80. Son amigos y forman un grupo bastante compensado que pueden volver a instaurar el prestigio y esplendor en las Fiestas Patronales en Cabezo de Torres.
Este colectivo nace con la intención de celebrar no sólo las Fiestas del año 2007, sino que se comprometen a la realización de las mismas durante cinco años, con el fin de evitar hacer unas fiestas estupendas en este año y que el próximo vuelva la desidia.
Cualquier miembro de la Comisión de Fiestas puede dejar de formar parte de la misma, con la única condición de traer a alguien, también voluntario, que ocupe su lugar.
Remato este breve artículo sobre la historia las Fiestas Patronales de Cabezo de Torres con un consejo: “Durante esta semana de fiestas intentar olvidar vuestras preocupaciones y quehaceres cotidianos. Dad rienda suelta a la alegría pues las Fiestas son pocos días y hay que aprovechar cada minuto, aunque noche festiva en Cabezo de Torres vale por semana entera. Pero hacedlo con espíritu de sana convivencia, armonía y mutuo respeto, y con la hospitalidad que tradicionalmente nos ha caracterizado. Y tener presente que el verdadero éxito de las fiestas no depende tanto de la categoría de los artistas y los espectáculos programados, como del espíritu con que participemos en los actos cívicos y religiosos”.




Juan Vivancos Antón
CRONISTA OFICIAL DE CABEZO DE TORRES


Artículo publicado en el Libro de Fiesta Patronales de Cabezo de Torres 2007

sábado, 20 de marzo de 2010

Cabezo de Torres y El Raal, unidos por la advocación mariana de la Virgen de los Dolores.




Cabezo de Torres y El Raal, unidos por la advocación mariana de la Virgen de los Dolores.

Dos importantes efemérides unen a las pedanías de Cabezo de Torres y El Raal. Ambas situadas en plena huerta murciana y por tanto son fieles seguidoras de las tradiciones, costumbres y estilos de vida del hombre y las mujeres ligadas a la tierra; también con un mismo estilo de religiosidad popular y que viven con profundo sentimiento los acontecimientos de su pueblo.
Ambas localidades, El Raal y Cabezo de Torres en el transcurrir de los ciclos festivos del año son coincidentes en primer lugar en recordar a María Dolorosa; en un primer caso durante la Semana Santa, mientras que Cabezo de Torres procesiona a la Virgen de los Dolores el Viernes de Dolores, El Raal hace lo mismo en Viernes Santo con la procesión del silencio; si bien es en el mes de septiembre, coincidiendo con la festividad del día 15 que según el calendario está dedicado a “Nuestra Señora de los Dolores” cuando ambos pueblos festejan con actos lúdicos, religiosos y culturales la fiesta de la patrona.
Una segunda efeméride o coincidencia en el tiempo, aún salvando los momentos históricos en que se producen cada acontecimiento es el hecho que en este año de 2006 El Raal celebra el ochenta aniversario de la llegada de la primera imagen de la Virgen de los Dolores a la localidad y su proclamación como Patrona del pueblo. En Cabezo de Torres sería bastantes años antes, pero también en este 2006 conmemora el III centenario en que lloró un busto de la Dolorosa, suceso por el que se le pasó a denominar La Virgen de las Lágrimas. Posteriormente la parroquia adquirió una imagen de vestir de la Virgen de los Dolores para procesionar por lo que, aún con la variante de Virgen de las Lágrimas – Virgen de los Dolores, son en sí unos mismos sentimientos religiosos de advocación mariana los que une a ambos pueblos.
En Cabezo de Torres, tras la Guerra Civil, será el imaginero Antonio Carrión Valverde, quien realiza la imagen de vestir para la parroquia de esta pedanía que actualmente ocupa el camarín del altar mayor. Al igual que ocurriera en El Raal, si bien en este segundo caso es obra del escultor José Sánchez Lozano, pero ambos artesanos fueron fieles al más puro estilo de nuestro imaginero más universal, el inmortal Salzillo, que con su gubia recreó en numerosas ocasiones la gran devoción de la diócesis: “La virgen de los Dolores”, imagen que, llegó a rozar lo sublime en el encargo de La Dolorosa para la Real y Muy Ilustre Cofradía de Nuestro Padre Jesús Nazareno de Murcia, tallada en el año 1755. Ambas imágenes son las que reciben el afecto de los vecinos de sus respectivos pueblos y son procesionadas, como anteriormente señalé en la Semana Santa y en el mes de septiembre.
En referencia a la Patrona de Cabezo de Torres, podemos aportar más datos que también le unen con los vecinos raaleños; así por ejemplo el trono de la Virgen es obra del escultor y tallista murciano Juan Lorente, también autor del altar mayor de la iglesia parroquial de esta pedanía. Las tallas son desmontables; mide dos metros y medio de largo y se estrenó en las fiestas de 1963 donado por una familia de este pueblo. De igual forma el camarín de la patrona de El Raal sería unos años más tarde, en 1986, y en el taller del mismo tallista y escultor donde se trabajaron las tallas, molduras y barrramentos que adornarán el entorno más próximo de su Virgen.
En el año 1965 se adquirió una nueva corona para la Virgen que luce en los momentos más solemnes. Es obra del orfebre Vicente Segura y es toda de plata con incrustaciones de piedras semipreciosas. Fue la “Comisión de Fiestas de 1965” quien quiso hacerle este regalo a la patrona el primer día en que se celebró el novenario de las fiestas de aquel año.
En lo que respecta al manto de mayor esplendor que luce la Virgen, éste se encargó en los talleres cartageneros de Consuelo Escámez Calderón. Se bendijo el Viernes de Dolores del año 1960. El manto es de terciopelo, color verde esmeralda oscuro; está bordado todo él en oro fino con incrustaciones de abundantes piedras semipreciosas. Lleva bordados en hilos de seda diferentes grupos de ángeles y mide un total de cinco metros de largo por cuatro metros de ancho. El manto ha estado expuesto en diversas ocasiones culturales de las ciudades de Cartagena, Murcia y en la exposición internacional de artesanía de Munich (Alemania).
Pero si quien ocupa el altar mayor de la Iglesia Parroquial de Cabezo de Torres es la Virgen de los Dolores, la Patrona de Cabezo de Torres es la Virgen de las Lágrimas. El título se le dio a un busto de la Virgen de los Dolores que lloró el 8 de agosto de 1706 en la casa de Francisco López Majuelo, entonces incluida en el partido de Monteagudo, y cuyo solar se encuentra a la altura del número 69 de la calle Mayor de Cabezo de Torres, a unos 200 m. en donde posteriormente se levantó el templo parroquial. Este suceso milagroso se ha publicado en multitud de libros, artículos en prensa y revistas especializadas, y podemos resumirlo así:
Pasado el mediodía una criada subió a limpiar una habitación en donde había dos imágenes de devoción familiar, una de Jesús y otra de la Virgen de los Dolores de unos 35 centímetros de altura y protegidas por sendas urnas de cristal sobre unos manteles. La criada observó que el rostro de la Virgen estaba acongojado, que tenía la frente sudorosa y que de los ojos brotaban gruesas lágrimas. Llena de espanto y temor bajó a llamar a los amos y, efectivamente, todos vieron llorar a la imagen. Acudieron los vecinos más cercanos y se fue corriendo la noticia por la huerta llegando al lugar más labradores para contemplar el prodigio. Habiendo pasado un buen rato todos los presentes pudieron comprobar que de nuevo la Virgen comenzaba a sudar y llorar durando hasta las cuatro de la tarde. Hacia las nueve de la noche del mencionado día 8 de agosto, se pusieron a rezar el rosario y por tercera vez volvió a llorar la Virgen, en esta ocasión durante una hora ininterrumpidamente.
Al día siguiente las tropas de Felipe V acamparon cerca de la casa de Antonio López pues el día anterior habían mantenido un sangriento encuentro en las inmediaciones de Monteagudo. Enterados de lo sucedido acudieron los oficiales, soldados y capellanes del regimiento; también otras personalidades llegadas de Murcia. Todos fueron testigos del nuevo llanto de la Virgen. Por la noche, hacia las doce, llegó el obispo de Cartagena, don Luis Belluga –el que posteriormente fuese el Cardenal Belluga-. El obispo se arrodilló, hizo oración y sacó a la Virgen de la urna. Comprobó que era de yeso y quedó convencido de que era imposible una falsificación. y la transportó hasta una casa contigua en la que se tenía que hospedar. Allí la dejó durante dos días, en los que no se separó de Ella, y durante los cuales siempre hubo observadores presentes, pero el prodigio ya no se dio más.
El obispo preocupado por demostrar que aquello no era un engaño, mandó llamar a un Provisor, a un Notario y al Fiscal del obispado que junto a varios peritos en yeso, barnices y pinturas examinaron el busto durante varios días; por otra parte el Cabildo de Murcia escribió una carta al Obispo rogándole que la imagen del a Virgen fuese colocada en la catedral.
El traslado de la imagen a la catedral de Murcia se hizo el día 11 de agosto en solemne procesión y se colocó en la capilla de San Andrés. El obispo publicó una pastoral conforme al Concilio de Trento y declaró que las lágrimas eran milagrosas. En la pastoral explicó lo que él mismo había visto, los resultados de los exámenes periciales realizados, las informaciones de los testigos y la opinión de teólogos, concluyendo que: “declaramos por milagrosas dichas lágrimas, y sudor, y digna de veneración y culto la Sagrada Reliquia del os Manteles, donde corrió el sudor y las lágrimas”.
Pero el acontecimiento religioso tenía su relación directa con la Guerra de Sucesión Española entre los partidarios de los Borbones de Francia, que defendían los derechos al reino de España para Felipe V y los partidarios de la Casa de Austria que pedían los mismos derechos para el Archiduque Carlos. Con estos hechos el obispo toma parte en el asunto y envía a los sacerdotes para que hablen con las tropas de Felipe V y les inviten a unirse a las lágrimas de la Virgen con ayunos y oraciones tomando de adoptando de esta forma una consideración religiosa un conflicto inicialmente de bélico y de lucha de poder estatal.
Muchos son los documentos que demuestran que el milagro de la Virgen de las Lágrimas se cruzó en el camino del Obispo y lo marcó tan profundamente que no dudó en hacer de él bandera de su Episcopado. A partir de entonces Belluga no escatimaría esfuerzos, desde el pulpito y fuera de él, para potenciar y hacer extensiva a los feligreses de su Diócesis la inquebrantable fe que tenía depositada en esta advocación mariana.
Tanto fue el amor del mitrado por los Siete Dolores de la Virgen, que consagró toda la Diócesis a la devoción de la Virgen de los Dolores, e incorporó a su escudo episcopal el corazón traspasado por siete espadas, en referencia a los Dolores de María Santísima, reflejados en la Virgen de las Lágrimas. Todos estos acontecimientos extendieron rápidamente la devoción hacia la Virgen de Los Dolores, en lo que era el Reino de Murcia, que se incremento decisivamente durante el siglo XVIII y gozó de un esplendor muy notable hacia finales del siglo XIX y principios del XX, hasta el punto de que hoy en día el la Virgen más venerada en nuestras iglesias.
La imagen milagrosa de Nuestra Señora de las Lágrimas permaneció en la catedral hasta que el 16 de octubre de 1994 volvió a su tierra, tras 288 años de estancia en la capilla de San Andrés. El obispo de la Diócesis, Javier Azagra, el Vicario General y Dean del Cabildo, Antonio Martínez y el párroco y arcipreste de Cabezo de Torres, Pedro Lorente apostaron por que el deseo que permanecía en los vecinos se hiciese realidad; y así fue. Como colofón a tan digna efemérides, nuestro Obispo concedió a nuestra Parroquia un año Jubilar Mariano.
La imagen milagrosa de Ntra. Sra. de Las Lágrimas se encuentra expuesta en la capilla del Sagrario de la Iglesia Parroquial de Cabezo de Torres cuando se cumple el III centenario del milagro.
El Obispo de nuestra Diócesis DR. D. Juan Antonio Reig Pla, a petición del Párroco y Arcipreste D. Pedro Lorente Martínez ha establecido y promulgado en el “Templo Parroquial de Ntra. Sra. de Las Lágrimas de Cabezo de Torres”, la celebración de “Un Tiempo Jubilar Conmemorativo del III Centenario del Milagro de la Virgen de Las Lágrimas”, entre el 30 de marzo de 2006 y el 30 de marzo de 2007, enriquecido con las indulgencias concedidas por el Santo Padre Benedicto XVI.
En este año de 2006 multitud de festejos han conmemorado esta efeméride. El Raal también celebra con ilusión su efeméride: la llegada de la imagen de la Virgen de los Dolores a la parroquia. Una misma advocación mariana que une a dos pueblos.


Juan Vivancos Antón.
Cronista Oficial de Cabezo de Torres.


Este artículo esta incluido en el libro "Virgen de los Dolores, 80 aniversario de su llegada a El Raal" publicado en el año 2007.
Pag. 43-47